domingo, junio 19, 2011

Hazañas buquizas: Operación Truño

De esto que voy a contar en esta ocasión debe de hacer algo así como 10 años que es justamente el tiempo que llevaba sin que me ocurriese algo parecido a lo que me pasó ayer por la noche. Uno llega a casa a las tantas de la madrugada, mete la llave en la cerradura y comprueba que han cerrado por dentro y se han dejado la llave puesta. Y uno no puede entrar. Y tiene que llamar y/o aporrear la puerta. Y esta noche me ha vuelto a ocurrir así es que me he acordado de toda esta historieta. Ahí va...


Corría la semana santa de 2002 o por ahí y yo, el zampolit, me encontraba en la biblioteca de Nieblavilla (lugar que también he pisado esta semana, tócate los cojones) haciendo ver que estudiaba algo de Prostitución Técnica junto al Kaiser Cagón que hacía lo propio con alguna asignatura de Administración y Hundimiento de Empresas y junto a uno de los miembros más efímeros de la plantilla del Buco, Frai que se esmeraba en su licenciatura de Física Inservible del Universo. Este último recibió un mensaje por el móvil y me hizo un gesto para salir afuera a charrar.


"Que dice Patxi Panizo que mañana tiene que bajar a Chepilandia para llevar a su madre a la estación de autobuses a que coja el coche de línea para Bilbo Herría"


¿Y qué?, respondí yo. El plan del puto Frailecillo era bajar a Chepilandia a pasar el día. Dadas las circunstancias, chupando del bote en casa, me parecía un poco jeby marchar el jueves de pascua a tocarme la güebada. Frai mantenía que él iba a aprovechar el viaje y que ya se quedaría allí "para estudiar". El Kaiser se mantenía al margen, seguramente tendría que llevar al día siguiente con su padre alguna nevera a vete tú a saber dónde.


Y entonces, para convencerme, Frai utilizó un argumento que, a) ni ahora me imagino que osase utilizar y b) en caso de hacerlo lo mandaría a tomar pol culo.


Me dijo que, aprovechando que ese mismo día era el concierto de los críos de Operación Triunfo, lo mismo nos acercábamos al evento a alparcear. Sí, lo reconozco, es muy triste que te intenten convencer con ese argumento y aun es más triste que lo consigan. En esos tiempos teníamos esos extraños vicios y nos tragábamos aquel, lo que fuera, todos los días. En nuestro descargo hay que decir que el vicio no venía tanto por la calidad artística de los participantes sino por las cualidades de las cantantes.


Así es que llegué a casa y argumentando que al día siguiente me bajaba a Chepilandia "a hacer un viaje de ropa para no ir tan cargado el próximo domingo" mis padres me dijeron que ya les parecía bien. Cuando están curados de espantos gracias a tus hermanos mayores hacer estas jaimitadas resulta más sencillo.


Al día siguiente, a eso de las 11 de la mañana la madre de Panizo ya estaba empaquetada rumbo a Euskal Herría y nos quedaba un bonito día para tirar a la basura. Primero creo recordar que fuimos a un taller de coches a que a Panizo le tunearan parte del coche. Del todo surrealista. Creo que esas pichorras aun las lleva en el coche pero no me lo imagino ahora ni chafando la mañana con esas historias ni a nosotros acompañándolo a ello.


Tras maquear al Coupé nos fuimos a comprar la comida y marchamos a casa de Frai. Es acojonante como me puedo acordar de todas estas chorradas, pero el menú consistió en pollo del Guissona, patatas fritas y vino tinto del Galerías Primero, todo ello amenizado por la película "Robin Hood". Tras varias partidas al hijoputa, a eso de las 5 de la tarde se decidió bajar al pabellón del Borboncito, lugar donde se celebraba el concierto-aquelarre.


Mientras jugábamos, eso sí, Frai le grabó a Panizo una serie de CD's para el coche. Al bajar e ir a ponerlos en el cargador, Panizo descubrió que no le cabían. Y comenzó a hacer tría de lo que llevaba. Tres o cuatro salieron del cargador por la vía rápida, pero con uno Panizo se ensañó especialmente. Se trataba de un disco de Pepsi, el Kaiser sabrá de cual hablo, cuyo mayor éxito era una de las canciones de Marylin Manson. A partir de este punto pueden ustedes calibrar el tipo de puta mierda con la que se encontraba Panizo en las manos. Sin dudarlo ni un momento, y plenamente consciente de ello pues antes de proceder dijo claramente "Buenooo, el puto CD del Kaiser", dibujó un arco con su brazo derecho al tiempo que exclamaba un "A tomar por culo" justamente cuando el Cd salía disparado surcando los cielos. Para cuando le quisimos preguntar que qué hacía el disco ya había alcanzado el firme del suelo y rebotaba escascarillado ante la mirada de un cánido. Argumentando que era de propaganda, Panizo legitimaba su acción. Le recordé que yo había visto cómo el Kaiser compraba aquel excremento músical justamente cuando el CD traspasaba la verja de una casa en la linde del Güerva. Panizo, con buen criterio, dijo que le daba lo mismo. Que aquel disco era muy malo.


Llegamos a las inmediaciones del Pabellón del Borboncito y a mí se me ocurre preguntarle a Frai por el Nacho, uno de sus compañeros de residencia. Y Frai pensó que podía estar presente por aquel barrizal y decidió llamarle. Y resultó que sí que estaba y que tenía entradas y le sobraban.


El tema era que el padre de este gacho tenía un concesionario de la marca de autos que patrocinaba a la banda esta de OT. Y aparte de entradas por castigo le habían dado unos pases VIP. No recuerdo por qué, resulta que el gacho rechazó el que nosotros nos quedásemos con las entradas normales y nos dio los pases VIP. Cuatro pases que tuvimos que recoger de manos de un tipo un tanto extraño que trabaja de cronista musical en el periódico, el Petardo de Zaragón. Al evento se apuntó una de las cuñadas de Frai que dio algo de empaque al grupo ya que nosotros tres íbamos en chandal y sin afeitar. Teniendo en cuenta que el resto de las 10 mil personas que pululaban por ahí eran crías de 15 años pa abajo, padres, madres y poco más, cantábamos bastante...


Nos habían dicho que teníamos que entrar por una puerta en concreto así que para allá fuimos. Nos plantamos delante del segurata y le dijimos que nos dejase pasar. Teniendo en cuenta que allí tras las vallas debía haber como 300 crías sin exagerar intentando entrar-colarse, la escena era berlanguiana totalmente. El segurata nos miró de arriba a abajo, valoró la posibilidad de que fuéramos a perpetrar algún tipo de atentado y llamó a un compañero.


Llegó el segundo segurata y acto seguido una tercera. Nos preguntaron algo así como "¿De parte de quién venís?". Entonces caímos en la cuenta de que nos habían dado unos pases cualquiera ya que en la pegatina, que llevábamos en el pecho, ponía "PERIODISTA". El segurata lo había visto desde el principio pero dadas nuestras pintas no se fiaba un pelo, tras contarle la historieta y dejar que llamara incluso al contacto que nos había proporcionado los pases nos dejó entrar no sin antes advertirnos de que "a la mínima, os vais a la puta calle".


Cruzamos un pasillo, otro más y llegamos a una especie de zona de vestuarios. Allí no había ni dios. Ya verás, que nos han engañado... Mientras uno alparceaba por un lado y descubrió que estábamos justo detrás del escenario en el sitio por donde subían a él, otro descubrió que con unas mamparas estilo a las que usan en los hospitales había una especie de corraleta al lado nuestro en la que estaban todas las zagalas de OT aparte del Bustamante, el Bisbal y toda esa farándula. Estaban dentro con gente que tenía un pase VIP como dios manda...


Justo cuando nos íbamos a meter ahí dentro con dos cojones llega uno de organización. Que qué hacemos ahí. Que llevais acreditación de periodista y que ahí no podemos estar (¿¿¿¿????). Vale, que ahora nos vamos. Marcha el gacho y no le hacemos ni puto caso. En ese intervalo las zagalas de OT se han salido de la corraleta por otro lado y ya no las podemos ver. Pasa alguna bailarina, algún vividor de la tele. Llega otro gacho. Que qué cojones hacemos ahí. Que marchemos de una vez. Se va, no le hacemos ni puto caso.


La gente con pase VIP comienza a salir hacia la parte del escenario, va a comenzar el concierto. Nosotros nos quedamos ahí, con dos cojones. Llega un tercer gacho. Antes de que abra la boca o nos pegue con la porra saltamos la valla y nos metemos a la zona del concierto. Acto seguido salen las zagalas de OT al escenario con el Bustamante y compañía.


Total, que ahí estuvimos en primera fila y haciendo viajes a la barra del bar donde debíamos ser de los pocos que se echaban litros de cerveza. Todo muy maziello en un ambiente muy poco maziello.


Acaba el concierto (en su día a lo mejor me hubiese explayado pero actualmente no es que me sienta muy orgulloso de haber asistido a semejante espectáculo) y salimos para fuera en estado de embriaguez. Así es que se decidió acudir a ese antro al que todas las semanas jurábamos no volver a entrar y al que todas las semanas volvíamos para echar cervezas ambar como si se fuese a acabar el mundo. El Chelus.


Y de ahí creo que fuimos a la Zeta a terminar la noche. El resultado fue que Frai se había marchado un rato antes a casa. Recordemos que había bajado a Chepilandia "a estudiar". Por nuestra parte Panizo y yo habíamos llamado a casa antes del concierto avisando de que subiríamos al día siguiente.


Y ahora viene lo grueso, porque con los años lo verdaderamente recordado de este día pasó paulatinamente de ser el concierto de los cojones a ser lo que a continuación voy a relatar.


4 de la mañana. Frai ha marchado a dormir. Como es lógico y normal, Panizo y yo decidimos ir a dormir a mi casa de Chepilandia. Llegamos al portal y procedemos a la apertura del mismo. No conlleva ninguna dificultad y/o incidencia digna de ser contada. Llegamos al Principal. Sin incidencias. Procedo a insertar la llave en la cerradura de la puerta del piso. La llave entra pero no gira. Hay una llave metida por dentro. Cagamiento en los cielos mascullado entre dientes.


Hago un segundo intento como se suele decir, pa por si acaso. Miro arriba a la letra de la puerta, miro a la derecha al cartel del rellano. Me cercioro, Principal Izquierda. Correcto. Panizo, plantea la posibilidad de que nos hayamos confundido de piso y/o planta o incluso de portal. Vuelvo a mirar ambos carteles. La respuesta es no.


No obstante bajamos a la puerta del portal, salimos a la calle y hacemos todo el proceso antes descrito para que Panizo no dude. Estamos jodidos, ¿qué hacemos? Se plantea la posibilidad de ir a casa de Frai y despertarlo para que nos deje dormir en su casa. Esa opción nos costaba 3 minutos de reloj pero nos dejaba serias dudas en cuanto a qué lugar del mismo Infierno podíamos ser enviados en caso de ejecutar dicha opción. Y entonces recupero la noción de lo que está pasando. Estoy intentando entrar a MI casa y me estoy planteando ir a tocar los cojones a otro porque no puedo entrar en ella. Y decido que si a alguien voy a tocar los cojones es al/los/las incautos/as que han cerrado con llave por dentro.


Panizo, muy mirado para esas cosas, me insta a no hacerlo, que podemos llamar por teléfono a Frai, que igual está despierto, que patarrín, que patarrán, que ya es mala suerte, que siendo vacaciones le podía pasar a cualquiera, que quién iba a pensar... le respondo que sí, que me parece muy bien pero que yo esa noche duermo en MI casa.


Así es que repito por tercera vez el proceso antes descrito, me planto delante de la puerta y preto el timbre que, evidentemente, retumba en toda la escalera. Panizo me intenta convencer por última vez, a lo que respondo que si alguno de mis compañeros de piso está dentro mancillando con quien sea me la trae al pairo, que tengo sueño y me quiero ir a dormir. Ahí dentro no se ecucha movimiento y el ruido del timbre es tan desagradable que dudo si no estaré despertando al resto de la escalera.


Decido bajar a pretar el timbre del portal, es más silencioso pero después de un rato ahí tampoco respira nadie. Teniendo en cuenta que llamar a la puerta del piso tiene la ventaja de que te pueden ver por la mirilla y reconocer sin contestar, decido hacer por cuarta vez el proceso antes descrito y nos plantamos otra vez ante la puerta de, recuerdo, MI casa.


Preto el timbre ya sin ningún tipo de contemplación. Puede ser que incluso le meta algún chapazo a la puerta. Tras varios minutos se escucha la llave girar por dentro. La puerta se abre y entonces contemplamos dos caras que mezclaban el sueño y el pavor a partes iguales. Se trataba de uno de mis compañeros de piso y de su madre, ambos en pijama, como es normal a las 4 y, calculo yo y media, y con el susto en el cuerpo.


"Hemos escuchado ruidos en la puerta y pensábamos que eran ladrones, estábamos asustados"


Yo que a esas alturas de la película estaba muy cabreado, aparte de que aun me duraba algo del cebollazo que llevaba encima, hice caso algo omiso a las explicaciones que me intentaban dar y comencé a cruzar el pasillo hacia mi habitación.


"Que hemos venido a comprar, se nos ha hecho tarde y nos hemos quedado a dormir, ya nos ha extrañado que estuviese tu bolsa encima de la cama, ya. Pero quién iba a pensar..."


Como no llevaba la cabeza para muchas conversaciones les dije que no pasaba nada y que perdonaran por la escandalera. Justo cuando entraba a una de las habitaciones para meter ahí a Panizo me di cuenta de que ahí estaba durmiendo la hermana de mi compañero. Así es que al final Panizo y yo nos metimos en mi habitación, tras dar las buenas noches, por estar el resto ocupadas.


A la mañana siguiente cuando nos levantamos ya nos habíamos quedado solos en el piso y no pudimos por más que ir a llamar a Frai "que se supone que estaba estudiando" para contarle la peliculeta. Evidentemente de este último hecho se habló, pero de lo que más se comentó fue del concierto de los cojones.


No sé por qué será, si porque esta noche me ha vuelto a pasar o por qué, pero resulta que al cabo de 10 años cada vez que recuerdo aquel día me viene antes a la cabeza la historieta de la llave que los gorgoritos del Bisbal...

jueves, junio 16, 2011

La Negror no descansa

Damas y caballeros, la Negror no descansa. Nunca descansa. Lo que han visto estos últimos días sobre sus cabezas no es una perturbación atmosférica, ni una borrasca, ni tan siquiera el humo de un recóndito volcán islandés, no. Es el Humo Negro de la Isla de Lost que ha vuelto y se dispersa. Si escuchan por casualidad, aunque la casualidad no existe, a lo lejos una canción de Edith Piaf despierten de una vez...


Mr Eko (interpretado por Chus Hefner), instalado en su puesto de control de la estación Dharma denominada "El Ojo" llevaba unos cuantos días observando perturbaciones en la forma de proceder de los habitantes de la parte de la Isla denominada, "El Buquidero Invernal". Informó de sus investigaciones a Hugo (interpretado por Fränk zampolit Schlek) y éste acudió a esa zona de la Isla a observar y ver que se podía colegir del asunto.


En otros tiempos dicha zona estaba ampliamente controlada por Ben (interpretado por Andy Marqués Schlek) pero ultimamente se encontraba demasiado atareado en la labor de controlar el cuartichón de la rueda que gira la Isla y de insertar los números mágicos en la estación Dharma denominada "La Primitiva".


El doctor Faraday (interpretado por Alimanya Sucrerera) había elaborado una teoría acerca de viajes en el tiempo, perturbaciones en el espacio y dislocaciones extrasensoriales a raíz de exposiciones prolongadas ante las ondas electroMcTétticas que emanaban ultimamente de las profundidades más oscuras de la Isla, de forma y manera que cuando uno de sus habitantes se viese al borde mismo de uno de esos saltos espaciotemporales que le catapultase en el tiempo, al tomar su objeto tótem en las manos, todo volvería a la tranquilidad.


El Señor Saíto (interpretado por G. M. Lafergeld) era el encargado desde hacía mucho tiempo de reconducir a los habitantes de la Isla que víctimas de las dislocaciones espaciotemporales eran abducidos por la mano roñosa y prénsil de la Negror (interpretada por V. Toré Mature Karpets) a otros mundos, otras épocas, otros estados de la mente... en definitiva, confinado entre las fronteras de Mordor lugar dónde el Humo Negro Sauroniano era amo y señor.


En otros tiempos el encargado de dichas tareas había sido Jacob (interpretado por Pinky) siendo el vigilante de los habitantes de la Isla desde su más tierna infancia. Sin embargo, las idas y venidas de unos mundos a otros le hiceron quedar anclado en un estado de duermevela en el que todo era para él un continuo ir y venir de besugos canarios y entrevistas a Migueli el del Barcelona. Había caído en el limbo y se esforzaba por regresar al mundo normal aferrándose a su objeto tótem. Él pensaba que se trataba del cuartillo de whisky DYC. Estaba equivocado.


Desmond (interpretado por el Crío Cavendish) era otro de esos personajes capaces de moverse entre los diferentes estados de la ensoñación prénsil y de las dislocaciones bursátiles del espacio-tiempo. A bordo de su Delorean y junto a su perro Lucas Skywalker era capaz de salir de su retiro en Villacangrejo y plantarse en Nieblavilla sin que el Humo Negro fuese capaz de alcanzarle y sumirle en la Oscuridad. En ocasiones merodeaba por la zona de la Isla denominada "El Buquidero de Verano" pero siempre regresaba raudo y veloz a su retiro antes de que la Negror se instalase por completo en su alma.


John Locke (interpretado por el Grisnell) llevaba semanas en un estado de agitación muy grande provocado por la mano prénsil. Su tótem langartiano ya no era capaz de retornarlo al mundo real y se encontraba tres o cuatro niveles por debajo de la Isla. A pesar de que la música de Edith Piaf atronaba en sus oídos, él en su estado de duermevela la interpretaba como una retahíla de mash-ups incesante que no paraba en su cabeza. Miraba a su alrededor y contemplaba al señor Saíto haciendo uso de su tótem, el Hu-ha chimobayiano, y pensaba "todo está bien". Pero no, no lo estaba...


Mr Eko permanecia durante muchas semanas en un estado próximo a la hibernación hasta que los rayos del sol que traía la primavera bañaban las tierras de la Isla y a sus habitantes. Desde "El Ojo" permanecía acechante a la espera de esos días y, entonces, recobraba la actividad que tenía su punto álgido en la época estival. Los negros nubarrones que acechaban a la Isla en las últimas semanas no le volvieron a sumir en el estado de hibernación, mas al contrario, le revitalizaron todavía más si cabe porque sabía la Causa que los originaba y comenzó a diseñar, más bien a pergeñar, los planos de la Iglesia que edificaría en mitad del "Paso de Jabalís", otro de los enclaves de la Isla.


"Hugo, acude al Buquidero Invernal. Ora et labora. La Iglesia necesitará cancha de baloncesto" le dijo el señor Eko a un atribulado Hugo. Así que Hugo se encaminó a ver que se cocía allí.


Hugo llevaba unos días confuso. Las visiones y/o ensoñaciones habían vuelto. Se levantaba a las 08:15, se acostaba a las 23:42... se despertaba en mitad de la noche a las 04:16... veía los números chungos por todas partes y, como si hubiese caído varios niveles en los estados de duermevela, veía proyecciones del subconsciente por todas partes... en el Buquidero, en la estación Dharma denominada "La Estrella del Tiempo", en los pasillos de Dharmaville... Faraday le había aconsejado aferrarse a su objeto tótem pero algo le decía que quizá su objeto tótem no hubiese sido elegido en un estado de plena consciencia... ese pensamiento y la llamada de Mr Eko le hicieron conceptuar que algo no marchaba bien.


Ben también había tenido problemas espaciotemporales. Los achacaba a sus innumerables horas al frente de la máquina donde insertaba números para salvar el mundo. Estaba convencido de que todo obedecía a un plan y que si no lo ejecutaba, nunca saldrían de la Isla y volarían a, por decir algún sitio, las Bahamas. O cómo le había corregido en alguna ocasión Locke, Nassau, que era mejor que las Bahamas. Pero... ¡Ben nunca jamás había querido salir de la Isla!, entonces, ¿qué hacía intentando convencer a todos los demás de que su labor en la estación "La Primitiva" era primordial para conseguirlo?... algo no encajaba. Sin duda, todo se había vuelto del revés. Ben había estado presenciando también demasiadas visiones del subconsciente y debía de estar atrapado en otro de esos niveles, acuciado por la mano prénsil...


Desmond se aferraba a un viejo periódico del "Diario del AltoDharma" cada vez que volvía a la Isla con su Delorean. Lo hojeaba hasta encontrar la sección del horóscopo y siempre buscaba lo que le depararía el amor. Recordaba haber estado una vez en la barca de Penny pero ya no sabía si había sido un sueño o realidad. Todos los días ponía en hora los controles de su Delorean hacia la fecha que él recordaba pero no sabía regresar a la barca, tal y como le había pronosticado el horóscopo. No se daba cuenta de que una y otra, y otra vez siempre hojeaba el mismo diario, siempre leía el mismo pronóstico. Tenía ráfagas ante sus ojos del futuro. No se daba cuenta de que su futuro ya había pasado. Estaba atrapado en el día de la Marmota...


John Locke llevaba varias semanas comportándose de manera extraña. Se le veía pulular en demasía por la estación Dharma de "La Estrella..." con unos andares extraños. Sobre todo cuando la megafonía dispuesta al efecto de entretener a los habitantes de la Isla arrojaba ritmos discotequeros, se abandonaba a unos bailes que nadie recordaba haber visto ejecutar jamás. Si uno lo analizaba con detenimiento parecía estar poseido... por el Humo Negro (interpretado por V. Toré Karpets) bailando a lo Rick Astley!!!


Saíto y Faraday se habían dado cuenta de estas terribles circunstancias que asolaban a los habitantes de la Isla. Uno se creía muy seguro yendo y viniendo entre mundos paralelos cerciorándose de no caer en el limbo, aferrado a su Hu-ha. El otro no iba y venía, o eso pensaba él, sino que analizaba desde un punto externo, o eso pensaba él, a los habitantes de la Isla como si fueran hamsters de laboratorio, aferrado a su constante, o eso pensaba él, la Estrella Damm...


Pero ¡ay, Babilonia impía!, la Isla caminaba ella misma, con paso distinguido y señorial, por otros derroteros en aviesa connivencia con Ben. Por 30 monedas de plata iba a vender a sus compañeros...


Faraday se encontraba enfrascado en estudios diversos para obtener una constante que les permitiese conquistar la estación "La Estrella..." sin menoscabo de su salud al intentarlo. Así es que decidió no acudir a la escaramuza semanal de rigor. Saíto había desaparecido, sin más. Era muy propio de él. Podía ser una desaparición temporal de varios días. Todos sabían que en realidad para él representaban muchos años en los que en su realidad virtual creada con sus ordenadores había creado un submundo alternativo, o eso creía él. El caso es que no apareció. El resto de habitantes de la Isla se preguntaba quién sería el afortunado que debería acudir a rescatarlo en el caso de que se hubiese quedado perdido en el limbo Hu-hahistico...


Desmond y Mr Eko se quedaron cada uno en su choza de Dharma-ville. El uno porque había tenido la visión de que si creaba una pequeña plantación de pepinos el horóscopo del Alto-Dharma le sería favorable, el otro pergeñando la jugada a seguir en la emboscada prevista próximamente en el "Paso de Jabalís"...


Así es que John Locke, Ben y Hugo se encaminaron a la estación "La Estrella..." a ver cómo podían conquistarla de una maldita vez, a pesar de no contar con el sentido y la cordura de Faraday. Hugo supo en ese momento que estaba vendido... A John Locke sencillamente no hacía falta venderlo ya que era un espectro poseído por la mano prénsil. Todos lo sabían desde que tuvo aquel incidente en el que se negó a fletar un avión, en caso de conseguirlo, a Bahamas pero sí a Nassau... ese desliz le había desenmascarado.


La estación "La Estrella del tiempo" se encontraba a su vez subdividida en varias secciones que copaban el interés de los habitantes de la Isla, en concreto la sección Frederiksberg, en honor del lugar de nacimiento del creador de la fundación Dharma, Alvar Hanso; la sección Alejandría, en honor de la mítica biblioteca egipcia; y la sección Helmántica, en honor del lugar donde se encontraba el archivo general de la guerra civil española dónde había luchado, y muerto, el padre de Alvar Hanso.


Ninguna de estas secciones había sido conquistada por alguno de los habitantes de la Isla, si bien cada semana organizaban varias escaramuzas para lograr el control de dicha estación. Su control conllevaría quién sabe si el destierro de la Negror de esos territorios, el no tener que hacer uso de los objetos tótem y el no tener que estar pendientes de caer en los estados de duermevela. O quizá sólo representase el tener acceso a alguna televisión, recordemos que en Dharmaville-Nieblavilla no había televisores, y poder sintonizar los partidos de la Liga española de fútbol, en concreto los del Madrid. Pero el caso era traspasar las puertas. A cualquier precio. Aunque para ello hubiese que hipotecar un Imperio...


Intentaron una vez más abordar la sección Frederiksberg mano a mano entre Ben y Hugo. John Locke había desaparecido en la espesura de la selva al ritmo de sus mash-ups incesantes. Debía de ser alguien que se encontrase en el nivel superior, Saíto no, desde luego. Alguien que le estaba poniendo a Edith Piaf a todo trapo para pegarle la patada y recuperarlo. Pero Locke hacía caso omiso.


Ben y Hugo quedaron desalentados muy pronto ante la dificultad para asaltar la fortaleza. La ausencia de Faraday y sus sabios consejos que reconfortaban el corazón y ponían cordura en las cabezas de los habitantes de la Isla ante las ensoñaciones que desencadenaban ante sus ojos, hizo que Hugo decidiese abandonar tan ardua empresa y marcharse hacia su choza de Dharma-ville después de que Ben le dijese que él también lo dejaba.


"No es un día propicio, lo dejo. La próxima vez lo intentaré con la sección Helmántica. Yo me quedo a inspeccionar el territorio, pero nada más" le dijo Ben a Hugo y este se fue a su casa.
A la mañana siguiente, Hugo comprobó con pasmo y horror que su reloj se había retrasado 23 minutos respecto al reloj que tenía colgado en la cocina (y esto es cierto, ya saben ustedes que en esta blog nada se inventa, en todo caso se exagera). Supo que Ben había girado la rueda. Supo que Ben le había engañado...


Salió de su casa a toda prisa y encontró a Ben custodiando la maldita rueda que hacía cambiar a la Isla de sitio. Sabía que estaría allí. Y también estaba Jacob... Traición a la Iglesia...


"¿Hubo color anoche, Hugo?" -preguntó Jacob


"No todo el que hubiese querido (maldito bastardo -esto lo pensó, aunque no lo dijo)" -respondió Hugo


Ben relató a Hugo las "artimañas" que había empleado para traspasar la puertas de la fortaleza. Hugo no le dijo nada, pero sin duda quedó convencido de que todo era obra del mismísmo Humo Negro que se había adueñado del cuerpo de Ben. Quién sabe desde hace cuánto tiempo. Quizá desde que se dio cuenta de que instalado en el cuerpo del Frutas nunca conseguiría ir muy lejos de la Isla. Desde el mismo momento en el que se dio cuenta de que tenía un DNI caducado...


Las arteras jugadas de Ben fueron desgrandas ante un atónito Hugo y un Jacob que pululaba por ahí intentando acceder a la rueda que gira la Isla. Hugo se sintió vendido y engañado. Derrotado por las circunstancias. Y pergeñó un plan con Faraday para infiltrarse en la fortaleza la próxima vez que Ben, o quién quiera que dominaba ahora mismo ese cuerpo, acudiese a ese lugar. Ahí estarían para desentrañar lo que había ahí dentro. Y si en ese momento acudía Ben, Saíto, o Locke, o el mismísimo Humo Negro a sacarles de ahí argumentando que estaban suferiendo una ensoñación y que hiciesen el favor de tomar el objeto tótem para volver al mundo real, Hugo sabía muy bien a dónde los mandaría a todos ellos. Al mismísimo Infierno... (continuará)

lunes, junio 06, 2011

Frases memorables del Ciclismo

Es un corta-y-pega, pero es un buen corta-y-pega... Tras las conversaciones del sábado acerca del pajarón de Cadel Evans en el Giro 2002 y la etapa de Franco Vona en el Glandon, ahí va uno de esas entradas para que la Alimaña, entre otros, se relama con tanta sapiencia aquí metida. Todas son excelentes, pero la última (y no vale ir directamente a ella)... la última es psicología pura... Que lo disfruten...



Bahamontes, hablando sobre lo de la Romeyere:


"Había dos carritos de helados, cogí un embudo y me puse uno de vainilla. No me podía contener de la rabia. Los aficionados me querían robar el dorsal. Aquello estaba atestado, como en todos los puertos del Tour. Como era una escapada como Dios manda, y no como las de ahora, el pelotón estaba a catorce minutos, pero yo no lo sabía. Como no venía nadie, cogí agua de un arroyo cercano y cuando apareció el pelotón les remojé con el agua".


Entrevista al finalizar la Paris-Roubaix de 1985:


Theo de Rooy: “Es una mierda... esta carrera, es un montón de mierda… estás sufriendo como un animal, no tienes tiempo para mear y te lo haces encima… vas pedaleando sobre el barro, resbalando, y… es una mierda... debes limpiarte si no quieres perder la cabeza…”

John Tesh (CBS): "¿Volverás a correrla alguna vez?"

Theo de Rooy: "Desde luego, ¡es la carrera más bonita del mundo!"


Per Pedersen sobre el Tour de Francia:


"La primera semana te sientes bien, en la segunda pierdes fuerzas. En la tercera semana, estás jodido"


Bernard Hinault :


"Corro para ganar, no para complacer al personal"


Eddy Merckx, tras ganar su primera carrera:


"¡Gané! Ya no tendré que ir a la escuela"


Luis Ocaña a Eddy Merckx en la Paris-Niza 1971:


"Silba ahora que puedes; vendrán días en que no podrás silbar. Yo me encargaré de que esos días lleguen"


Jacques Anquetil :


"Para preparar una carrera, no hay nada mejor que un buen faisán, champagne y una mujer"


Jacques Anquetil, tras ganar una carrera por doce segundos:


"Fueron once más de lo necesario"


Tom Simpson, en el Mont Ventoux:


"¡Subidme de nuevo a mi bici!"


Riis en el Tour '96:


"Cuando eres el mejor, parece fácil"


Bernard Hinault, sobre Eddy Merckx:


"Tiene una cabeza, dos brazos y dos piernas, al igual que yo"


Andrei Tchmil, entrevistado por Rik Vanwalleghem (en francés):


"Le Mur?"

"Aaaah.... le Mur."

"Le Mur... c'est ... le Mur."

"Il est dur."

"Le Mur ?" '...'

"C'est sur."


Peter Van Petegem:


"Desde que tenía 15 años he entrenado aquí cada día, en las Ardenas flamencas. Como profesional, he rodado entre treinta y cuarenta mil kilómetros al año. Mientras los demás se juntaban alrededor de una mesa en Navidades, yo entrenaba cinco horas al día ¿O cómo crees que se gana la Vuelta a Flandes? Estaba ocupado en ello seis meses al año."


Freire a Boogerd en la Flecha Brabancona, a 500 metros del final:


"¿Cuántas vueltas quedan?"


Noël Vantyghem:


"Entre Merckx y yo hemos ganado todas las clásicas: yo gané Paris-Tours, y él todas las demás"


Heinrich Haussler:


"A Pozzato siempre le gusta lucirse ante las señoritas"


Bernard Hinault, Coors Classic de 1985:


Periodista:"¿Por qué no colaboró con Davis Phinney (esprinter)?"

Hinault:"Porque no soy estúpido"


El comentarista David Duffield (Eurosport), sobre Didi Senft (El Diablo):


"Un día le dirán dónde puede meterse el tridente, y no creo que le plazca"


Un compañero de fuga de Johan van der Velde:


"¡Dondequiera que estés, nunca creas a un neerlandés!"


Gerrie Kneteman:


"No puedes correr el Tour a base de mantequilla de cacahuete"

"Un ganador se forja con odio. Yo he odiado a todo el mundo para lograr el éxito"

"El ciclismo femenino profesional es como tener a vegetarianos trabajando en un matadero. Son cosas que no encajan"

"No puedes sacar a una vaca del campo si la vaca no está"

"Los premios están en la llegada. Esa es la verdad"


Bernard Hinault:


"Mientras respire, atacaré"


Lucho Herrera, sobre el dopaje:


"En cuanto ví a culogordos subir como aviones. Entonces lo supe"


David Duffield, tras el ataque de Camenzind en el Mundial de 1998:


"¿Quién demonios va a ir a por él?"


David Duffield, presenciando a Dufaux en Romandía '98, cuando subía tan fuerte que debía frenar en las curvas:


"Es absolutamente imparable"


Ferdi Kübler:


"Ferdi atacará ahora. ¿Preparada, Francia?"


Raphaël Geminiani, a Kübler:


"Ferdi se callará ahora, o Ferdi será golpeado en la cabeza"


Andy Schleck, tras ganar en Lieja:


"El año que viene tal vez debería ir al Tour de Flandes..."


Andy Schleck:


"Hasta los 16 nunca entrené. Solo cogía la bici para ir al pueblo de al lado y comprarme un helado"


Udo Bölts, motivando a Jan Ullrich en el Tour '97:


"¡Tortúrate, cerdo!"


Bernard Hinault, al frente del pelotón durante una etapa llana:


"Mañana os haré sentir como imbéciles"


Belda a Manzano:


"¡Manzano me cago en tu puta madre, como no ataques me voy a follar a tus hijas!"

viernes, junio 03, 2011

Hazañas Buquizas: los Tecnogays y otras leyendas

Buenas, soy el cronista habitual. Llevo la cabeza como un bombo debido a varias razones, el trabajo, los estudios y el tiempo de mierda con que nos deleita los primeros compases de Junio. Si en este pueblo se cambiase de fecha las fiestas, seguro que las clavarían esta semana y no cambiaría gran cosa. La gente está de exámenes y todos los días llueve, pero eso que llevaríamos adelantado para el resto del verano...


A lo que íbamos, que aprovechando las circunstancias hoy vamos a recordar la decadente sucesión de acontecimientos que sucedieron hará como 4 años cuando el ayudante de matasanos conocido como la Zeta terminó su carrera y le dieron vía libre para perpetrar en los sanatorios autonómicos. Ese día un nutrido grupo de mardanos, entre buquizos y curicurikeros, se pusieron de acuerdo para bajar a Chepilandia a participar de los fastos del evento. El evento en si, como sabrá todo aquel que haya desfilado por la Putiversidad de Mierdagoza en los últimos tres lustros se compone de una cena "de gala" en uno de los múltiples guariches destinados a tal efecto con la consiguiente barra libre. Quien dice barra libre dice administración de bebidas espirituosas de dificil catalogación con las que uno consigue ponerse verde-azulado y aparecer en Valdespartera tras viajar cuatro veces en la línea de bus haciendo el trayecto de ida y vuelta víctima del comatoso estado metílico alcanzado tras la barra libre de los cojones.


Evidentemente, la mardanada de Nieblavilla nos saltamos la cena y acudimos directamente a la barra libre. De las huestes buquizas éramos de la partida el Marqués Mourinhizado, el Kaiser Cagón, el Furby Amandrilado y servidor. Quedamos con los curicurikeros en uno de esos antros de buffet libre para cenar y a algunos ya se nos puso mal cuerpo de ver al Furby zamparse toda suerte de viandas en múltiples y acrobáticas posiciones y sin ningún orden ni sentido aparente. Ahora la fritanga, ahora un canalón, ahora una pata de pollo, ahora macarrones, ahora un flan, ahora una mandarina, ahora un trozo pizza...


En su descargo he de decir que yo ya llevaba el cuerpo un poco machacado. Por razones que no vienen al caso, el Marqués y yo tuvimos la fantabulosa idea de bajar a Mierdagoza en el coche de línea. Con parada incluida en Güesca. Y con café incluido en la estación de autobuses de Güesca. Y, joder, con una agradable conversación mantenida con un par de agüelas a raíz de que un carnuz, un hijo de la gran puta que estaba sentado en mitad de la jodida cafetería, tenía la hucha del culo a la vista de todo el mundo. Era una visión vergonzosa, escandalosa, una de las tres o cuatro cosas más asquerosas que he visto en mi puñetera vida. Si estábamos 200 personas en ese local, 198 le estábamos viendo la raja del culo a ese matután. Él, por razones obvias a no ser que tuviese el cuello como la niña del Exorcista, no podía hacerlo pero su novia, ¡Joder de Dios!, debía de estar embobadica perdida con el zagal para no darse cuenta de que TODO el jodido bar le estábamos viendo la hucha peluda al mozo. Y no por gusto precisamente, pero era una de esas ocasiones en las que uno no puede apartar la mirada...


Para acabarla de joder en la segunda parte del trayecto al Marqués le dio por hablar de Dostoievski y literatura rusa, lo juro, mientras yo intentaba echar una cabezada. Desde las peripecias de Rodion Romanovitch Raskolnikov hasta las frases más lapidarias de los Apuntes del Subsuelo pasando por la jodida muerte del tontolaba de Iván Ilich... Total, un viajecito para recordar...


Terminamos de cenar, depende de lo que se denomine como cenar ya que hay que recordar que por ejemplo el Furby se encontraba en su fase bostoniana en la que se enjaretaba borguiles de patatas bravas para siete comensales él solito, y nos encaminamos al guariche donde se servía la barra libre en taxi.


No sabía que los onsos tuviesen la facultad de conducir autos. Desde ese día sé que pueden, porque nos tocó en suerte un plantígrado 2x2 en primera apariencia de aspecto noble y bonachón. El Kaiser se adjudicó la plaza de copiloto y el Marqués y yo íbamos en la parte trasera. Ya se sabe que con un taxista en Mierdagoza el 80% de las conversaciones girarán en torno al Mierdagoza. Y ese fin de semana el Mierdagoza debía de "jugar" contra el Pateti, he aquí un extracto de la conversación...


ONSO: Y qué, zagales, le apretará el Zaragoza al Atlético?

KAISER: (políticamente correcto y tras ver el banderín del Mierdagoza colgando del retrovisor) a ver, a ver! Ojalá!

YO: (así revienten los dos)... me es igual, a mí no me va el fútbol (te evitas que te calienten la cabeza)

MARQUÉS: (así revienten los dos)... me es igual, con tal de que le revienten las dos rodillas a Torres (te aseguras conversación hasta el final del trayecto)


ONSO: (profundamente extrañado y estupefacto) ¿¿¿¿cómo??? ¿¿¿Por qué????

MARQUÉS: porque lo odio, quiero decir, LO ODIAMOS. Que estos no dicen nada pero el sentimiento es generalizado.

ONSO: no hombre no, zagal, en este mundo no hay que odiar a nadie! ¡Que está muy feo! que no te guste como juega...

MARQUÉS: ... no, si a mí me trae sin cuidado como juegue, es un débil y punto. Un mierdas!

ONSO: .... bueno, pues por lo que sea. Pero odiar no, hombre...


MARQUÉS: ya bueno, perdone es que (desviándose un poco del tema) ¿sabe que pasa? que somos rudos y toscos, pero de buen corazón, es una manera de hablar. Yo no quiero que le partan las rodillas (los cojones) pero claro, le dan tanto bombo sobre todo en Antena3...

ONSO: ah, pero... en Nieblavilla se ve Antena3???

TODOS A CORO: oiga, no nos joda, que le hemos dicho que éramos de Nieblavilla, no que viviéramos en un nido de aguilas!!!


Y sigue la amena conversación con el simpático y bonachón onso para el que todos los seres de este mundo merecen amor y respeto. ¿Todos? Y unos cojones!


MARQUÉS: bueno y hablando de todo un poco, tampoco estaría mal que el Barcelona perdiera

ONSO: desde luego, desde luego. A mí el Madrid no me tira mucho pero para que gane el Barcelona...

MARQUÉS: lo que pasa es que Etoo está muy bien de forma. Ese hijoputa... bueno, perdón, que ya le digo que somos un poco toscos en nuestra forma de hablar...


Y entonces el Onso comenzó a bramar


ONSO: No, no, ya lo puedes decir bien alto. ESE HIJO DE PUTA (el Kaiser pega la primera mirada hacia atrás presa del pánico, el Marqués y yo nos miramos. ¡Hay partido!) con todas las letras, menudo asco me da!!!

MARQUÉS: Hombre, pero no decía usted que no había que odiar a nadie? (poniendo sal en la herida recién abierta)

ONSO: pero este caso es diferente. Si me hablas de Torres pues bueno... pero me quieres decir ese, ese... ese MONO con ZAPATOS (el Kaiser está lívido, cutio) que se muera, hombre!!!


A partir de ahí la conversación derivó hacia terrenos que jamás hubiese imaginado tras los dos primeros minutos de conversación en la que basicamente el Marqués le daba cuerda al Onso, el Kaiser iba callado sin decir nada acojonado por el cariz de la situación y yo me esmelicaba. Y así terminó la noche también, pero al tiempo. Al final, al onso, casi lo convencemos para entrar a la barra libre...


Total que entramos a la barra libre donde nos reencontramos con el Furby y el resto de mardanos de Nieblavilla. Teniendo en cuenta que tras la segunda ronda se decidió hacer peticiones genéricas en la barra del tipo


- Me pones 3 con naranja, 4 con limón y 2 con cola?

- Pero el qué?

- Da igual, si todo sabe igual...


Muy triste, pero muy cierto. No había cojones a distinguir la ginebra del vodka. Era una cosa...

Todos íbamos vestidos de traje, ya ves tú pa qué, menos el Furby que iba con un conjunto a lo Alejandro Agag con camisa de pichiglás y jersey anudado cayendo por la espalda. Podría adjuntar alguna foto en la que salimos y parecemos de Nuevas Generaciones pero no tengo cuerpo suficiente.


El caso, que a la cuarta ronda se pedía de dos en dos menos el Furby que llegó a ser avistado con tres cubatas en las manos. Muy puerco. Como había que amortizar las dosis de alcohol metílico no quedaba tiempo para acercamientos con zagalas. Alguno sí que lo intentó pero cuando la zagala se mostró receptiva a charlar un poco y se ofreció a sacar una copa al gañán en cuestión, éste ante la inocente pregunta de "¿y tú qué bebes?" no pudo por más que responder, "Vaginesil con limón". GAME OVER.


Bien. Han transcurrido cinco horas y cierran la barra libre. Las huestes buquizas deciden levantar el vuelo. Y cogen uno de los autobuses dispuestos a tal efecto para volver a Mierdagoza. El Furby y yo caemos al asiento como dos sacos de mierda y caemos en un profundo sueño, aunque con alguna diferencia. El Furby se ve aquejado por una extraña agitación febril y nerviosa que le confiere unos espasmos que a todo el mundo pone en espanto.


Al llegar al en su día refugio de ratas urbano más grande de Europa, esto es el Mercado de Mierdagoza, el Marqués suelta un "venga, vamos, al Casco!" a lo que el Furby y yo reaccionamos despertando de inmediato e incorporándonos como dos caballeros ingleses. Al bajar del autobús, el Furby decide marchar hacia casa con una de sus entrañables y cálidas despedidas. Cálidas porque parecen copiadas a los babuinos del Serengeti en cuanto a violencia, agresividad y vocalización. Vamos, que solamente le faltaba lanzarnos excrementos...


Los otros tres decidimos buscar algún sitio para almorzar mientras vamos a casa del Kaiser a dormir, y entonces acontecieron dos hechos que pasaron a los anales del acervo buquizo.


Inmediaciones del Mercado. Tres gañanes, vestidos de traje pero tres gañanes, caminan por la acera en lamentable estado. De frente vienen unos siete u ocho tirurís de unos cinco o seis años menos. Justo al cruzarnos comienzan a reirse en clara actitud de mofa y/o chanza y/o burla. El Kaiser, a quién hacía poco le habían tostao en Mierdagoza, no quiere saber nada del tema, baja la cabeza y sigue caminando. Yo suelto tres o cuatro juramentos entre dientes pero lo dejo correr. El Marqués, muy digno, se vuelve. Se queda mirándolos. Primer golpe. "¿Qué pasa?". Los tirurís no hacen caso. "Que ¿qué pasa?". Se comienzan a girar con risa nerviosa. Dicen algo, se creen en superioridad. Pero la superioridad moral está del lado del Marqués quien espeta


¿De qué os reís? ¿Eh? ¿Eh?, ¡Bah, a la mierda!... ¡TECNOGAYS!


Entonces reaccionaron. Esos flainas, esos ñicris, esos flaiñicris se volvieron y contemplaron con pasmo y estupor como un gacho les seguía diciendo "Basura, sois basura, a la mierda" mientras con la mano les hacía el gesto de "desfilando" y un largo que se descojonaba a su lado mientras aplaudía la escena. El Kaiser, como he dicho, ya había tenido bastante hacía unos días y veía la ostiacina de forma inminente. El término TECNOGAY nació aquel día en esas circunstancias. Por lo que recuerdo, que no es mucho, fue tremendo. Porque esta parte de la historia la debería contar el Marqués, pero como es un vago no lo ha hecho ni lo hará y por eso me toca a mí. Y si del pasaje de los tecnogays me acuerdo poco de lo que viene a continuación me acuerdo menos...


Dicen que transitábamos por Independencia (o qué sé yo) y vete tú a saber por qué salió a colación el año '87. El año '87... en ese año inauguraron el polideportivo de Nieblavilla, en ese año empezó el torneo baloncesto de fiestas, en ese año vino el Zalgiris de Kurtinaitis... iba relatando el Marqués cuando un servidor fue poseido por el vodka que se había enjaretado toda la noche y como si un Gandalf cualquiera fuera iba gritando con el soniquete de "Noooo puedeeees pasaaaar" lo siguiente


Yooooo viiiii a Kurtinaitiiiiiis, yooooo viiiiii a Kurtinaitiiiiiis...


y al tercer grito me puse a correr como si llevase un balón de baloncesto, haciendo bandejas y tirando triples al aire. El Kaiser y el Marqués descojonados no pudieron evitar que un servidor cruzase un paso de cebra botando el balón, haciendo un reverso y entrando a canasta ante la atenta y estupefacta mirada de los dos policías nacionales que habían parado su coche para dejarme pasar. Las dos zagalas que estaban en la otra acera aun lo están flipando, más aun cuando a la pregunta de "¿pero que haces?" recibieron la respuesta de "yo vi a kurtinaitis en 1987".


Agradecería al Marqués que completase esta crónica con sus impresiones acerca de tan memorable fecha pues sin ellas, está incompleta.

viernes, mayo 20, 2011

Tos van a joder, zagales!!! (3ª parte)

Pues estaba pensando yo que hoy, 20 de Mayo, debía de ser el Día de las Causas Perdidas ya que atendiendo a un par de efemérides que tuvieron lugar en esta fecha ustedes rapidamente comprenderán.


Resulta que hoy hace 19 años que la Barçura, también conocida como "el club més gran del Mon", la Secta, la Farça o directamente, el Teatro Club Barcelona, inició este ciclo satánico que lleva ya 19 años dando por culo y que las gentes de buen corazón esperamos que se dé por finalizado el próximo 28 de mayo allá dónde empezó. En el puto Wembley. Y que se conviertan en un equipo I-R-R-E-P-E-T-I-B-L-E. Vamos, que vuelvan a la cueva de donde nunca debieron salir, a ganar la Europa League, el Trofeo Gamper llevando al equipo contrario de parranda por las Ramblas y poco más.


También es cierto que hace 13 años, un tal Karembeu ganaba Una Copa de Europa, lo cual atendiendo a su calidad técnica parece ser otro milagro sin explicación...


Pero resulta que no, que el 20 de Mayo es una tontería con lo que viene mañana, el 21 de Mayo. Ojo cuidao lo que he encontrado en la Intranet. Transcribo literalmente un fragmento y adjunto enlace http://www.ebiblefellowship.com/es/may21_es.html


CRONOLOGÍA DE ACONTECIMIENTOS HISTÓRICOS IMPORTANTES


11.013 a.C.—Creación. Dios creó al mundo y al hombre (Adán y Eva). Bueno, hasta aquí vamos bien. Este es un acontecimiento por todos conocido y recreado en multitud de ocasiones, sin ir más lejos en "La Biblia en pasta" de Guillermo Summers. Todos sabemos que Adán era punky.



4990 a.C.—El diluvio del tiempo de Noé. Todo pereció en el diluvio universal y únicamente Noé, su mujer, y sus 3 hijos junto a sus esposas sobrevivieron en el arca (6023 años desde la creación). Otro acontecimiento por todos conocido. Y dónde se empezó a joder el invento. Seguró que Noé también odiaba las putas perlitas, rebozadas y en todas sus múltiples formas, y por los cojones hubiesen subido al Arca, pero las hijas de puta sabían nadar...


7 a.C.—El año en el que nació Jesucristo (11.006 años desde la creación). 7 antes de Cristo??? Oyoyoyoyoy, ya no entiendo nada...


33 d.C.—El año en el que Jesucristo fue crucificado y dio comienzo a la era de la iglesia (11.045 años desde la creación; 5023 años civiles desde el Diluvio). Abre el chiringuito la Empresa más poderosa de todos los tiempos


1988 d.C.—En este año finalizó la era de la iglesia y comenzó el periodo de 23 años de gran tribulación (13.000 años desde la creación). Normal, el puto PSV se carga al Madrid en Copa de Europa, Espinete comenzaba el declive para ser sustituido por los Mundos de Yupi... el mundo se iba a la mierda...


1994 d.C.—El 7 de septiembre, llegó a su fin el primer periodo de gran tribulación de 2300 días, y empezó la lluvia tardía, dando comienzo el plan de Dios para salvar a una gran multitud de personas fuera de las iglesias (13.006 años desde la creación). Sí, en Nieblavilla siendo 7 de septiembre debía de haber una gran tribulación, sí. Lo recuerdo porque fue el primer año en que muchos bucos tuvieron el primer garito para Fiestas...


2011 d.C.—El 21 de mayo comenzará el Día del Juicio Final y se producirá el arrebatamiento (la subida a los cielos de los elegidos por Dios) al finalizar la gran tribulación de 23 años. El 21 de octubre, el mundo será destruido por el fuego (7.000 años desde el Diluvio; 13.023 años desde la creación).


ADIOOOOOOOOSSSSSS! Jodo petaca!!! O sea, que mañana comienza el Juicio Final y encima, tócate los cojones, nos van a tener 6 meses esperando hasta que acabe. Hombre, no me jodas. Si bastante suplicio será ir el domingo a votar una rodaja de chorizo en honor de los cabrones que nos han de gobernar, encima tener que hacerlo bajo arresto cautelar por parte de algún ángel exterminador que nos tenga detenidos hasta nueva orden... Esperemos que todo este Sindiós comience un poco más tarde, en España ya se sabe, y nos dé tiempo a echarnos unas cuantas Estrellas el sábado por la noche porque si no vaya plan...

domingo, mayo 08, 2011

Hazañas Buquizas: El Viaje a Santander (II)

Buenas, soy el zampolit. Ya es triste pena tener la segunda parte de las aventuretas de Santander escritas desde hace casi dos meses y no publicarlas. La Primavera, perdón, la Jodida Primavera es lo que tiene. E ir muy liado también. Lo de la Jodida Primavera tiene su explicación y es que a la A. G. B. J. 04 (Asociación Gastronómica Buco Juniors 04 - el 04 es por el Schalke) la semana santa le sienta muy mal. Las semanas anteriores y posteriores, también. Se tienen que correr las clásicas ciclistas y esto ya es un sinvivir y un sindiós. Y si a eso le unimos la alergia galopante que nos invade a algunos cuando la cohorte de hienas de la Secta de la Diagonal hace sus demostraciones de teatro los miércoles por esos campos de Dios, y en ese sentido este mes de Abril ha sido bien jodido, ni el cuerpo ni la mente estaba para hacer actualizaciones en la blog. Más que nada porque en un calentón de esas fiebres tifoideas que me atacan cuando veo al Hormonado o al Novio de la 2ª Mujer más tonta del Mundo en el año 2006 (está documentado, no me lo invento), pudiera escribir algo en la blog por lo que la Justicia Divina en forma de comando norteamericano dirigido por un Nobel de la Paz viniese a matarme por darle cera al Platinarato, a los Sugus de piña por ser azules o a la Unicef.


Bueno, a lo que íbamos. Continuando las narraciones bizarras acerca de las aventuretas de esta banda de bucos, hoy terminaremos la entrega del pantagruélico viaje a Santander, o cómo lo denominó alguien en su momento, "el open 3 comunidades" ya que en menos de 24h zorreamos en 3 capitales autonómicas como hunos...


Lo habíamos dejado en el viernes por la noche. Pues bien, lo retomaremos en el domingo a mediodía. Patxi Panizo debe regresar a Nieblavilla pues el lunes comienza turno en la fábrica. Pero no se marcha solo. Yo decido acompañarlo, a pesar de las súplicas del resto. ¿Qué cojones ocurrió para que decidiese marchar antes de hora? El resto del grupo permaneció hasta el jueves o el viernes creo recordar y se hicieron muy amiguetes de los dueños del bar de la esquina del hostal. Incluso el día que se fueron, se despidieron como Dios manda. El dueño había hecho la mili en Nieblavilla y, ya se sabe, nuestro acento nos delata nada más decir "Buenos días". Eso, y que las rondas de pacharán y pincho de tortilla iban que volaban hicieron que el dueño cogiese aprecio a esta panda.
Pero yo ya había tomado una decisión el sábado por la mañana. Me piraba en cuanto pudiese. ¿Por qué? Habrá que esperar.


El sábado a eso de las 12 de la mañana las huestes buquizas abandonan el hostal para emprender una nueva jornada. Toño ya no lleva el maillot de líder. De hecho nadie lo lleva. ¿El por qué? Todavía no. El caso es que tras merodear un par de bares en los que no fuimos muy bien recibidos marchamos al puerto a dar un paseo. Como esas cosas nunca se nos han dado muy bien, decidimos dar el paseo en sentido contrario hacia el que era el verdadero propósito de la jornada matinal, el restaurante del señor padre de don Iván de la Peña. En Os Peñucas se pueden comer muchas cosas pero lo que de verdad es bueno, bueno, es la parrillada de pescado.
Gente normal se hubiese pedido unos langostinetes para hacer un poco de boca, una ensaladeta, se va comiendo poco a poco... Nosotros enganchamos las bandejas de pescado como si se fuera a acabar el mundo otra vez (el Ruso iba a la suya, se había pedido sepia) y creo que en menos de una hora nos jodimos dos parrilladas, el vino, postre y café. Fue como un stop & go pero en vez de en boxes con neumáticos, nosotros con pescado. Bastante obsceno.


Como salimos de ahí que no eran ni las 3 de la tarde, creo que a alguno se le pasó por la cabeza ir a algún otro sitio a recomer. No fue tenido en consideración. Una cosa es ser un cerdo y otra bien distinta un maldito cerdo. Unos cuantos se fueron al hostal a dormir en la habitación. Corrijo, a dormir en la guarida, madriguera, cueva o lo que quiera que pudiese parecer. Porque me explico. En una punta dormitaba el Ruso con los pies de hobbitt que gasta al descubierto. El olor, como todo aquel que haya tenido el honor de cambiarse en el vestuario del Buco a su lado y ver como esas medias que veían la luz una vez a la semana para volver a las profundidades de esa mochila a prueba de bombas sabrá, no era de este mundo. Era lo siguiente.


En la otra punta, yacía como una mole de roca sobre la cama la inmensidad de Toñito. 120 kilos de humanidad roncando como un jodido onso de las estepas siberianas. Nosotros porque lo sabíamos y aun así nos daba aprensión, y asco porque no decirlo, traspasar el umbral de esa puerta. Para el que no lo supiese, entrar ahí le supondría pensar que Caronte lo había llevado consigo en la barquichuela al inframundo.
Por suerte, algunos fuímos más putas que Caín y "elegimos" (una medida dictatorial a tiempo, es una buena medida) la otra habitación sabiendo de las propiedades de los pinreles del Frutas.
Otros nos fuimos a un bar a echar unos pacharanes y ver como EEUU le pegaba un sobo de muy señor mío a España en baloncesto. Una semana más tarde la cosa fue bien distinta pero Fibabasketball tenía decidido que, latrocinio mediante (al más puro estilo Platinarato), el oro se iba a parar a las vacas clembueterizadas de allende los mares... Como el partido nos estaba tocando mucho los bemoles se volvió al hostal y he ahí cuando Toño, que venía de presenciar el partido en el bar, al entrar en la guarida espetó esa frase al Frutas que condensa todo ese sentimiento de amor generado durante esa primera noche de fragancias inenarrables,


O TE LAVAS LOS PIES O TE LOS CORTO CON UNA MOTOSIERRA


El Ruso, que sabe captar las indirectas y no quiso preguntarse de dónde coño sacaría Toño el mototosierra, se acicaló y ducho para salir a cenar y, aunque hacía un frio que se jodía la perra calzó unas chancletas para airear esas máquinas de guerra bacteriológica que gasta.
La gente lo había dado todo el día anterior. Esto era como pedirle a Escartín que se escapase el día después de Piau. Él lo hizo, con dos cojones. Nosotros también dimos el callo. La cena fue más flojeta, eso sí, en un Pan's & Company. Elogiable el intento de Desmond por pretender convencer a la dependienta de que le cambiase el menú de Bocata Jamón serrano y cocacola por Bocadillo y gin-tonic. Encomiable el esfuerzo. Un artista, casi lo consigue.


En estas que al terminar se decide ir a la esquina del Maná a recenar, con unos litros de calimocho (para ser un sitio pijo de cojones, la de sitios en la que se sirve calimocho... acojonante) sentados en la acera viendo la vida pasar y las zagaletas con los pantaloncetes blancos meneando el culo. Nada reseñable salvo las típicas incursiones del tándem Desmond-zampolit a comprar napolitanas ante el creciente enfado del Kaiser y los escarceos del Frutas con la fauna femenina. Es gracioso verle bailar a lo Rick Astley siempre, pero si lleva bermudas y chancletas... ostia, es más gracioso todavía...


Y en estas, que cuando ya nos habíamos arrejuntado a unas zagaletas de las que el Frutas se había hecho amigo, el Kaiser tuvo que soltar eso de "me han recomendado un pub que se ve que está muy bien".
Ah, vale. Bueno, pues me alegro, debió de ser la respuesta. A lo que el Kaiser debió de continuar con sus arguementaciones. Que me lo ha recomenadado una compañera de Erasmus, que patarrín, que patarrán...
Pues me suda los cojones, debió de ser la segunda respuesta. A lo que el Kaiser, impertérrito él, haciendo de la testarudez virtud continuó alegando que sí, que había que ir, que tal, que cual...


Desfile de santos cagados del cielo y amenazas varias a resultas de esta nueva intentona.´
PERO QUE ES LA UNA, JODER!!! ¿DÓNDE COÑO QUIERES IR????


Ni por esas. El Kaiser es un titán y cuando se le mete una cosa en la cabeza es duro de mollera. Así que dejamos a las zagalas donde estaban, y marchamos al pub de los cojones. En resumen, un clásico de nuestro tiempo, el Kaiser jodiendo el plan de acercamiento a alguna hembra. Clásico que todos hemos sufrido en carnes una (o más) veces a lo largo de nuestra puñetera vida de las maneras más miserables que uno pueda imaginar.


Entraron al lugar de moda y eso estaba vacío. Por no haber, dicen que ni que las camareras llamaban la atención con lo cual, ¿para qué cojones te vas a quedar?.
Y digo que entraron, porque un servidor y Desmondcito pasamos muy mucho de ir al pub de moda ese. Es más, íbamos por la calle buscando la excusa más nimia para dar esquinazo al Kaiser y sus acólitos. Vimos, tócate los cojones, la fachada del Parlamento de Cantabria pero nos pareció de muy mal gusto ponernos a pichar allí, más que nada también porque eso nos hubiese impelido a, al regresar a Zaragoza, ir a picharnos en la puerta de la Aljafería y completar el hattrick. Por rematar la faena, ya se sabe... Pero como eso son cosas de personaje de novela de Irvine Welsh y nosotros, de momento, no hemos alcanzado tal estado (o al menos no somos conscientes de ello) decidimos buscar otra excusa.


Siguiente manzana. ¡¡¡¡Ostia!!!!! Un museo del Jamón!!!! Vamos para dentro, pero no les digas nada a estos, que se jodan. Con que para dentro que nos fuimos.
Cinco minutos más tarde y tras pasar la criba del camarero quien no puso muy buena cara cuando fuimos al baño a pichar directos y luego, ya sí, se dio cuenta de que le íbamos a consumir, y mucho, ya estábamos devorando jamón. Y cuando digo devorando, es devorando. Y entonces comenzó el espectacle que dirían los catalanes.
Mirada a la barra. Cartelete colgado mostrando las viandas disponibles. Oferta de tapas para almorzar de 6 cacharros por nosécuantos euros (pocos) más vino. Oyoyoy, que buena pinta saca eso. Sí, pero mira que pone que es para almorzar. Espera. Y entonces el Crío se dirige al camarero y haciendo uso de sus dotes de tratante especializado logra convencer al camarero de que nos ponga unos viajes de esos. Eso sí, nos advierte de que la cocina estará abierta media hora más.


AH, PUES ENTONCES SACA 6 TAPAS PARA CADA UNO.


Claro, como debe de ser. Pa no reñir. Así y todo le advierto al Crío... Mira que esos no tardarán mucho en volver del puto pub, que debe de estar vacío, y nos joderán... yo pediría otras 6 más... Que no, que no...
En estas creo recordar que llegó Inazio, quien hastiado del ambientazo del pub había desandado el camino y al método de "la ulor" había dado con nosotros. Ves, le dije al Crío, otra bandeja haría falta...
Se piden 6 tapas más y el camarero las aplica para que las consumamos.
Sacan las 18 tapas y aparece el resto de la troupe. Que si el garito está muy bien, que si patarrín, que si patarrán... Ah, y qué haceis aquí??? Bueno, es que estaba un poco vacío...
El Crío, Inazio y yo nos apoderamos de una mesa y hacemos barrera para proteger nuestras tapas. Sí quereis comer, pedid en la barra que cierran cocina. Sí, sí, ahora vamos, ahora vamos. Los cojones, ahora vamos....


Vilmente fuimos robados (otra vez, al estilo Platini). Qué digo vilmente robados. El latrocinio de la medalla de Pekín comenzó ahí!!! Qué impunidad, qué descaro. Un zarpuz sobrevolo nuestras cabezas para birlar el plato. Cagamiento en los Cielos. QUE OS HEMOS DICHO QUE PIDAIS EN LA BARRA!!!!


Nunca hubo petición a la barra. Cerró la cocina y esos malditos bastardos nunca llegaron a pedir el plato de tapas. Y el Crío y yo nos miramos y dijimos eso que se suele decir cuando tú te pides cordero y te sacan tres chuletas y los otros piden churrasco y les sacan chuletón de buey. O eso que dices cuando te pides comtesa y te sacan el último trozo que quedaba en el arcón que lleva permafrost de la última glaciación y los otros se piden tarta de la casa y les sacan una panacota que se caga la perra. Nos miramos y dijimos aquello de
Nos han jodido... sí,... PERO VIVOS!!!


Eso provocó que si ya nos daba por saco ir al pub de los cojones antes, después de semejante judiada nos negasemos rotundamente. Debimos estar allí como media horeta y alegando indisposiciones gástricas marchamos a dormir que ya era hora. La primera etapa de la Vuelta Santander y su endiablado ritmo había pasado factura en la segunda. ¿Pero qué segunda etapa? ¿Qué digo? Si el sábado la vuelta estaba SUSPENDIDA y aun así nos dedicamos a zampar un día más como cerdos. ¿Y por qué se suspendió la maldita vuelta? Ahora lo explicaré...


Sábado 10:30 de la mañana. La gente comienza a despertar después de la primera etapa. La cabeza como un ternero, la lengua como un gatete y las tripas hechas unos zorros. En estas llaman a la puerta, abrimos y entra el Crío. Qué imagen... la viva estampa de la derrota. Ahí plantado, bajo el umbral de la puerta suelta,


CREO QUE HE PERDIDO LA ETAPA. ME HE TENIDO QUE LEVANTAR A CAGAR DOS VECES Y A VOMITAR TRES MÁS...


Normal. Con semejante tute que habíamos llevado esas tripas habían dicho basta. De todas maneras sacamos la basculeta para hacer los pesajes pertinentes. El podio de la etapa estuvo conformado por Desmond, Toño y servidor. Que Desmond quedase tercero ya fue motivo suficiente para acabar con semejante farsa. Que un tío que casi se queda a dormir en la taza del báter esa noche todavía tuviese suficiente ahí dentro como para poner kilo y medio de más en esa báscula da pavor. Pero es que Toñito le superó, le superó pero bien. Dos kilos y medio. Pero no iba a ganar la etapa. La etapa la gané yo con dos kilos novecientos gramos.


Automaticamente, de mutuo acuerdo entre todas las partes, se decidió terminar con ese sindiós. Si en dos días algunos habíamos engordado 4 kilos la proyección a una semana vista se iba a los 12 kilos. Estamos jodidos de la cabeza pero no tanto. Así es que decidimos guardar la basculeta para seguir zampando igual pero, al menos, no ser conscientes de todo ello.


Al día siguiente me bajé con Panizo para casa y me pegué tres horas metido en la piscina en compañía de Chus Hefner viendo la vida pasar. Los dedos de la mano se me quedaron arrugados como una puñetera pasa pero al menos estaba contento porque eran tres horas en las que no me había dedicado a matarme comiendo...

lunes, mayo 02, 2011

Buco 6 - Triangulé 3

¡Buenas! Como presidente vuestro que soy, os debo una crónica por la victoria. Y esa crónica que os debo os la voy a dar.

Amanecimos 8 jugadores: Pedro de portero, Morcate, Schuster e Isaac en la defensa, Puértolas y Jesús en las bandas, Héctor en punta y por último Sergio que había estado jugando con la Ferranca 5 minutos antes y comenzó descansando un poquito en el banquillo.
El partido se encaró muy pronto gracias a un tempranero gol de Héctor, que recibió un balón largo de espaldas a portería, aguantó bien la embestida del defensa y a la media vuelta la pegó con efecto para meterla junto al palo. Golazo.
Al poco tiempo clavó el segundo de un zapatazo en un rebote cuando la perdió la defensa contraria.
El tercer gol se lo metio la desarbolada defensa del triangué al intentar despejar un córner que sacó el negro (no se cómo coño se puede chutar un balón para despejar un córner hacia la portería del contrario y que entre en la tuya, pero entró).

Para acabarla de joder, el negro les clavó otra taba al poco tiempo.

Tenían la moral bien jodida, y Pedro (que fué el mejor jugador del partido con unas paradas que tamblaba el misterio) le echó una mano dejándose meter un gol porque el otro portero no dejaba de pedirle que se dejara uno para no dejarle en mal lugar. No disimuló mucho: sacaron un corner por el suelo, gritó a la defensa "DEJARLAAAAAAAAAA" y dejó que entrara junto al palo. Así acabó la primera parte.

Hasta entonces el triangulé había llegado pero se había encontrado con un Pedro enorme, un tiro al poste y otro al larguero. Pero al comienzo de la segunda parte consiguieron anotar con un tiro ajustado a la cepa del poste. Pero en un contraataque poco después Puértolas se dribló a media defensa y se la dejó a Jesús que remató sólo.

Pese al 5-2, no perdieron los ánimos y sus 2 jugadores más inspirados, el delantero y un centrocampista, se pusieron las pilas y nos buscaron las vueltas pero bien. El árbitró pitó un penalti en nuestra contra que no estuvo claro si fue dentro del área, y lo convirtieron.
La situación se nos comenzaba a complicar, quedaban 20 minutos estaba ya sólo 2 goles abajo y su juego fraguaba, llegaban a menudo y nos hacía correr de lo lindo. Pero la defensa se puso buquiza, empezaron los despejes sin miramientos de "Thor" Schuster, las segadas marca Isaac "Jean-Claude" Van Morán y los cabezazos de "Chicharrito" Morcate y ya los atacantes contrarios se volvieron locos. A falta de 5 minutos Sergio los apuntilló con un chute de los suyos: cruzado al palo largo desde una posición muy escorada. A partir de ahí poca cosa porque estaba todo el mundo reventado, cuatro balones colgados a cascarla y alguna carrereta a lo loco para no llegar a ningún sitio.

Partido "por la permanencia" ganado, en el que cada miembro del el equipo mostró su mejor cara dejando un buen sabor de boca.

jueves, marzo 31, 2011

El Tour de Flandes

Y otra semana que la segunda parte de las aventuretas de Santander se queda a punto de salir... está escrita, que nadie se piense. Le queda nada, unas tonterías para poder ser publicada pero el devenir de los acontecimientos obliga a hablar de otras cosas.


De todos es sabido que el Ciclismo es un invento méramente primaveral y veraniego. Hay estorrocaos de la cabeza que también campan con sus bicicletas en Invierno, pero no los he visto jamás coger un tramo de pavés en Invierno, no... los tramos güenos, güenos, de los de ir buscando el arcen para no caerse son en Primavera.


De todos es sabido que la A.G. (asociación gastronómica) Buco Juniors le gusta correr las grandes clásicas con sus corredores. En general es un grupo algo heterogéneo que se divide entre los purasangre de fechas concretas que apuntan una ronda en su calendario, la disputan y la ganan como pueden ser Desmond Cavendish, el Barbol Cancellara, Joseangelcomotepones Marchante o, aunque ya ha pasado al semiretiro, el gran grimpeur Patxi Panizo.

El resto, somos una suerte de Eduardos Chozas de nuestra época que lo mismo corremos el Gran Premio Haribo de las Galletas como el Tour de Francia, con la misma bursatilidad y plasticidad en nuestra pedalada.

El joven Alibégovic, el veterano Grisnell, los Schlek, Kaiser Gesink, Sandy Casals, GM Lafergeld o Guillekurov somos la esencia de la lucha sin cuartel en cualquier repecho.

Casos aparte representan Dani Paulinho, Jesús BerbeVroek, Tony Martin, Djamolidine Esforzaparov y V. Toré Karpets. Alternan meses de desaparición y reclusión en los que sin duda se dopan como posesos para volver a la competición arrasando con lo que encuentran.


Y de todos es sabido que las grandes clásicas comienzan ya en una sucesión diabólica que nos llevará sin tiempo para recobrar el aliento hasta las grandes citas de la Lieja-Bastogne-Lieja el fin de semana de San Jorge que este año coincide con las fechas en que matan a Dios, los IV Días de Dunkerque en agosto que como siempre coinciden con el Higadicidio en el Campo de las EEPP, y la Vuelta a España que coincide con las fiestas de Nieblavilla.


Este fin de semana toca, el Tour de Flandes (o de Flanes o qué se yo...). Algunos corredores ya nos encontramos afilando los crampones de los tubulares para tan magna cita. A fuerza de ostiones, artistas del adoquín como la rateta eslovena, el jovenzuelo Alibégovic, han enseñado al resto de coequipiers a coger la posición en el arcén para no comerse el pavés y circular con fina elegancia igual que sus antepasados austrohúngaros, pero seguimos teniendo problemas con el tema de los tubulares en los días en los que el barro hace acto de presencia.


Solución, rodar y rodar. Pero lo que parece una solución al final acaba convirtiéndose en el virus que ataca a todos los sistemas y que acaba por desmoronar la confianza de muchos en sus posibilidades en tan temido barro. Rodar y rodar. Y evitar y evitar. A fuerza de rodar, se evita coger el barro, se va por el pavés en una posición cómoda y al final esto hace que el día que realmente hay que calzarse los crampones, el Infierno del Norte se manifiesta...


Hace dos semanas, el nucleo duro de la AG (asociación gastronómica) circulaba por una tranquila carretera después de haber subido un par de puertos, duros pero asequibles, por la mañana. Todo parecía indicar que se trataba del típico entrenamiento nocturno sobre carretera recién asfaltada. De hecho, varios integrantes del equipo nos marchábamos para el hotel de concentración cuando de repente comenzó a llover de lo lindo, justamente cuando la carretera buena terminaba. Tramo de adoquines. Y mucho barro en el suelo.


Bueno, pues nos quedamos. No pasa nada. Guillekurov, siempre muy animoso en estas circunstancias, llevaba un día particularmente tranquilo para lo que él es habitual. Ni tan siquiera se planteó pasar por la bardera. Optó por seguir con la alimaña eslovena y el mayor de los Schlek, la ruta cicloturista del arcén liso y seguro, el camino de los tirurís.


Pero el pequeño de los Schlek está hecho de otra pasta. Sus últimas sesiones, pagadas a base de talonario, con el señor Mourinho para que le infiltre, más si cabe el instinto asesino y ganador y nos lo inocule a toda esta banda de mediocres clasicómanos, le hicieron pasar a la acción.


A la mierda!, se escuchó, mientras el pequeño de los Schlek paraba para calzarse los tubulares con crampones de palmo y medio y meterse de lleno en el barro. Lo que podría haber sido una tierna acometida y un rodar sin complicaciones hasta lograr el objetivo se convirtió en una entrada un tanto abrupta para ser escupido de nuevo hacia el arcén por algún adoquín que no supo esquivar. Y caída por los suelos. Viendo que un as en estas circunstancias se metía semejante ostión, el resto optamos por frenar el ritmo para esperar al Schlek Mourinhizado que maldecía y juraba en arameo, echando pestes del puñetero barro.


La semana pasada fue aun más tranquila, más si cabe para los siempre conservadores Schlek mayor y Alibégovic. Esforzaparov y Guillekurov se batieron el cobre por lograr la combatividad en la Gante-Wegelvem pero no dejaba de ser una carrera menor. El Schlek Mourinhizado probó otra vez con otro tipo de barro, algo más tastado, pero los crampones tampoco le terminaron de funcionar. Juraba, sí, pero no tanto como Desmond Cavendish al que le habían marcado la etapa con una cruceta y le salió un perro en mitad del camino cuando estaba marchándose en uno de los tramos de pavés. Ostión del quince y para casa. Y ya veremos cuando vuelve a correr de esa manera... Lo que es seguro es que como se vuelva a cruzar a ese perro, lo pasará por encima con un aladro...


Y esta semana toca el Tour de Flandes. Algunos hemos comenzado a entrenar estos díetas, en lo que pensábamos que serían unas jornadas de tranquilidad y buenos alimentos. Los cojones. El pequeño de los Schlek se encuentra con unos procesos catarrales que le acompañan de manera sempiterna, así que no ha acompañado al mayor de los Schlek a la concentración junto a GM Lafergeld y Chus Hefner.

A otra zona ha marchado Desmond Cavendish, a ver si no se encuentra perretes en el camino dispuesto a ir retomando otra vez el golpe de pedal. En una conversación rutinaria de equipo, Desmond le ha hecho saber al mayor de los Schlek que, en lo que creía que sería una apacible jornada, había encontrado muchísmo barro y que se planteaba calzar los crampones para el fin de semana. Todo un canibal.


Por otra parte, el mayor de los Schlek le comentaba que él sí que había encontrado barro. Pero barro hasta las cejas. Y que no había tenido cojones a calzarse los crampones. El hecho de que ya no se respeten las jornadas de descanso le había descolocado y no había sabido como actuar. En un tramo lo tuvo que sacar GM cuando ya daba muestras de poderse destrepar por una peligrosa cuneta. En otro de los tramos, tuvo que soportar los jocosos comentarios de su compañero Hefner quien seguía el recorrido en el coche de equipo, "Hay barro, eh, jodido!".


Semejantes noticias han llegado al Schlek Mourinhizado quien ha decidido acudir a batirse el cobre en semejantes, e inadvertidos, tramos de pavés y barrizales sin fin. De lo que acontezca en semejante sindiós, se hablará en otra ocasión. Seguramente con motivo de la Lieja-Bastogne-Lieja a la que nadie quiere ir, igual que el año pasado, pero que tócate los cojones porque acabará acudiendo todo el mundo a llenarse de mierda hasta el último pelo de las cejas...

viernes, marzo 11, 2011

La entrada que la Alimaña, el Marqués y Renton siempre desearon

Que el mundo está cambiando es indudable. Para bien en muchas cosas y para mal en tantas otras. Lo que está bien no lo tengo muy claro, pero lo que está mal sí. Antes en fútbol siempre ganaba el Madrid y ahora siempre gana el Barça. Que antes ganara siempre el Madrid no lo tengo muy claro si estaba bien o mal. Que ahora siempre gane el Barça sí que creo que está MUY MAL. De siempre te obligan a elegir lo que uno quiere. Un equipo de fútbol, unos estudios, un partido político para que gobierne... O soy muy raro o me parece que estas cosas se harían mejor por el método del descarte, es decir, que te hiciesen elegir entre lo que NO QUIERES, algunos lo tendríamos más fácil.

Pondré un ejemplo al hilo del anterior. Yo no sé muy bien si soy del Madrid, pero sí que puedo afirmar categoricamente que NO SOY DEL BARÇA.

Todo esto viene a colación del último latrocinio contemplado en esa competición prestigiosa en otras épocas que se llamaba Copa de Europa y que ahora transita por las procelosas aguas del esperpento y el autobombo de su organizadora, la asociación con ánimo de mucho lucro, la artera Güefa.

Que duda cabe que la 7ª copa de Europa ganada por el Real Madrid debió costarle una pequeña fortuna a Lorenzo Sanz cuando tras acabar aquel partido el subconsciente le gastó una mala pasada cuando en unas declaraciones afirmó que aquella copa "había costado mucho" (sudor, sangre, lagrimas y quien sabe si... ¿pesetas?). Al menos, al menos, si aquella copa fue comprada como a buen seguro está comprada la de este año por la Secta de la Diagonal, el transitar del equipo merengue por esos campos del Viejo Continente fue, como reza su himno, "luchando en buena lid" y no ejerciendo el papel de niñato pijo y consentido que además de jugar a las mil maravillas a la que le dan un tarascazo en el patio del colegio, coge el balón (que es suyo) y deja colgados al resto de sus compañeros de clase. Actitud que lleva tomando desde que se autoproclamó como la quintaesencia del fútbol total la panoplia de estrellitas que perpetran para la Secta de la Diagonal y que a buen seguro piensan que Honved es un modelo de coche de la casa Skoda y Arrigo Sacchi alguna marca de trajes italiana...

Si existe eso que viene a llamarse Justicia Divina o Justicia Poética, ojalá el Schalke 04 de don Raúl González Blanco, jugador al cual jamás me cansé de poner a caer de un burro durante muchos años pero que representa el último baluarte de lo que antes se llamaba FÚTBOL, ejecute y se lleve por delante a la Secta de la Diagonal. Es mi deseo, y es el sueño de la Alimaña, del Marqués, de Renton, raulistas confesos y, porque no decirlo, del Kaiser Cagón ya que su pantalón del Zaragoza, Valencia, West Ham o cualesquiera que sean sus equipos favoritos siempre destiñeron un poquito al igual que el pantalón del Racing del Marqués... Sé que es imposible, sé que es un deseo que no tiene solución de continuidad porque como ya he dicho, ESTA CHAMPIONS (la Copa de Europa ya no existe, lo de ahora es un circo) ESTÁ COMPRADA y antes de que eso ocurra un Busacca, un Howard Webb o un Obevro cualquiera lo expulsará, lo lapidará o le meterá 22 partidos de sanción por intentar atentar contra el fútbol...

Pero qué felices seríamos algunos si el guión establecido saltara por los aires y la Secta de la Diagonal cayera con estrépito ante los feos y los frikis de la clase...



domingo, marzo 06, 2011

El bizarrismo ilustrado

Hola, amigos, soy El Furby Drogado, y me quedan 23 días de vida. O al menos, eso es lo que creo, porque los acontecimientos de estos últimos meses han sido de lo más extraños. Parece que a medida que me acerco a la maravillosa barrera de los 30 años, la Negror se hace cada vez más intensa e inexorable.

Sí, este va a ser otro de esos artículos en los que tiendo a hundirme en la miseria para que os sintáis afortunados con vuestras relajadas vidas. Ya era hora que volviese a entrar en esa dinámica de publicaciones que hacía ya unos cuantos meses había dejado aparcada. Y más motivo, si tenemos en cuenta lo bizarro que ha sido este fin de semana carnavalesco (¿quién mejor para relatar un fin de semana carnavalesco que un personaje ya de por sí carnavalesco?).

Mientras la persona que esto escribe estaba en Zaragoza, la expedición buquiza comenzaba su tradicional jornada de viernes. No conozco apenas los pormenores de aquella jornada salvo por las fotografías colgadas en facebook. Alguna de ellas se me antoja ciertamente grotesca, y si a ello le añadimos que la expedición abandonó la Leyenda a las 7:15, tal y como me asevera la Alimaña Azucarera, aquello tuvo que ser bastante BIZARRO.

Poco después de que nuestros buquizos decidieran planchar la oreja, me levantaba yo de la cama. Era 5 de marzo, festivo local en Zorragoza, pero me levantaba temprano esperando llegar a Barbastro con tiempo para tratar de cerrar un par de flecos pendientes en mi disfraz de Carnaval. ¡Pobre infeliz! Una vez metidos todos los aperos en mi utilitario, el arranque del vehículo fue accidentado. Llevaba unos días dando problemas, y yo estaba dispuesto a llevarlo al taller en cuanto llegara a casa... hasta que se me paró definitivamente en el primer semáforo. Precisamente el día de Carnaval. Eso fue muy BIZARRO.

Tras unos minutos de nervios, exabruptos de toda clase y puñetazos al volante, me decidí a llamar a la grúa y a salir del coche para "redirigir" el tráfico, ya que era completamente imposible moverme de ahí. La grúa tardó menos de lo que me esperaba, y el conductor revisó el motor por si podía solucionarse el problema sin necesidad de trasladarme.

- Parece un fallo de corriente. No va corriente a la bomba de la gasolina, y eso afecta a la inyección.

- Entonces, ¿no queda más remedio que llevarlo a un taller?

- Sí. ¿Conoces alguno por aquí cerca, o cerca de tu casa?

- No, llevo poco por la zona. Así que estoy a su merced, usted decide.

- Tienes un par cerca de tu dirección, pero creo que estarán cerrados.

- ¡Fantástico! ¡Precisamente hoy que marchaba hacia Barbastro...!

- ¿Pero tienes domiciliado el seguro en Barbastro?

- Si, pero poco importa. El seguro cubre la grúa en una distancia de hasta 100 kilómetros.

- Déjame hacer una llamada.

Tras unos minutos de tensa espera, me dice: - ¡Nos vamos a Barbastro!

Así fue como llegué a Barbastro montado en la cabina de un camión. Por la puerta grande. Eso fue bastante BIZARRO.

Ya en casa, procedí a terminar la preparación del disfraz, pero no pude finiquitarlo con éxito. Aún con todo, iba a sacarlo a pasear. Al fín y al cabo, SIEMPRE mis disfraces me han dado algún problema de última hora, y salir disfrazado de cromo de "La Pandilla Basura" podría otorgarme el reconocimiento de la originalidad.




Tras la comida, somera, ya que tenía partido, me dispuse a tomar parte del mismo. A las 17:30 jugábamos contra Automóviles Serrano, y se presentó el plantel buquizo casi completo. No me voy a extender sobre los pormenores del partido, porque esto no es una crónica del mismo, pero cuando el 7 inicial está formado por Guillén en portería, Pedro y Puértolas como cierres, Isaac y Martín en las bandas, el Negro en medio, y Renton en punta, la cara de tonto que se te queda por perder el partido por una decisión arbitral reprobable es antológica. Ciertamente, ese partido ha sido bastante BIZARRO.

Ya por la noche, me dispongo a salir con mi disfraz de "La Pandilla Basura", o como lo llamó el Zampolit "Schuster con marco". La manilla de unión no sólo no resulta efectiva para sujetar el marco, sino que además el rótulo inferior no consigue permanecer en la posición en la que había venido manteniéndose. "Genial", pensé, "Menudo disfraz de mierda me he sacado de la manga." Sin embargo, parece ser que causé hilaridad entre propios y extraños que conocían la existencia de semejante colección de cromos. Y no sólo hilaridad, tambíen provoqué cierta atracción entre las "uested femeninas", según Cochilín (jejejejeje, menudo cabrón ortográfico soy, ya puedo repasarme las tildes antes de que me crucifiquen). Aquello sí que fue ACOJONANTEMENTE BIZARRO.

Para concluir, cuando has vivido unas cuantas horas de sindiosismo, cualquier detalle te parece digno de mención. Como muestra, un botón: Al llegar con el autobús a Zorragoza, éste realizó su primera parada como es habitual, en el intercambiador del Actur. De un autobús lleno de estudiantes, sólo bajamos ahí Ali y yo. Éste exclamó:

- ¡Qué curioso! Normalmente se bajan unas cuantas personas en esta parada, y esta vez sólo lo hemos hecho tú y yo.

- Sí, parece un detalle estúpido, y de hecho lo es, pero también me ha parecido una situación peculiar.

- Más que peculiar, lo definiría como BIZARRO. Como todo el fin de semana...

- Amén, hermano.

Y con todo esto, queda relatado un fin de semana (no voy a repetir el calificativo por enésima vez) inquietante. Por cierto, a estas alturas de redacción ya me deben quedar 22 días de vida, supongo.

miércoles, marzo 02, 2011

Hazañas Buquizas: El Viaje a Santander (I)

Buenas, soy el zampolit. Lo primero de todo, agradecer al Furby Drogado la excelente crónica de la primera victoria en el terreno de juego (que no en los despachos) de la Agrupación Gastronómica Buco Juniors. Que yo no subiera y se ganase 7-1... ¡joder!, da que pensar. Ahora va a resultar que encima de haber sido el peor delantero de la Historia de la Agrupación (toda una temporada sin meter un solo gol) y reconvertirme a un defensa mediocre, soy gafe. ¡Hay que joderse!

Bueno, esto de hablar de fútbol está muy bien pero lo que la gente quiere es carnaza por lo que vamos a continuar con otra hazaña buquiza de las que marcaron época. El Viaje a Santander.

Antes de nada me gustaría matizar que cuando narro todas estas historietas, NO MIENTO. Mentir, mentir, yo solamente lo hago en el trabajo que es el lugar en el que una persona aprende las perrerías más acojonantes para mentir a sus jefes, a sus clientes y a sus compañeros (bueno, a estos no). Vamos, que es como la cárcel. Uno puede ser malo antes de entrar, pero a buen seguro que dentro se convertirá en un hijoputa.

Lo dicho, en todo lo que cuento NO MIENTO. En todo caso, omito alguna información o la exagero. Pienso que la grandeza o la miseria de estos relatos recae en la crudeza con la que son narrados. Por suerte o por desgracia, ocurrieron tal cual. Somos así... Dicho esto, ahí va una de estas historias que uno tendrá ochenta años y seguirá recordando.

Agosto del 2008. Los astros se alinean y nueve bucardos se ponen de acuerdo para irse de vacaciones todos juntos a la ciudad de Santander. La gente normal planea unas vacaciones de este tipo y decide que un día irán a ver Potes, otro día se bañarán en la playa, otro día verán el casco viejo, otro día... yo que sé. Eso la gente normal. Los estafermos que planeamos ese viaje solamente teníamos clara una cosa que ya fue publicada en su momento en esta blog (para gente que no recuerde o no tenga conocimiento de este salvajismo, adjunto enlace)

En su momento, este artículo desató una caterva de comentarios entre la sociedad de Nieblavilla, recuerdo cruzarme a gente por la calle y preguntar que si eso era cierto. Ya entonces, como ahora, les respondía lo mismo. Si estaba escrito, es porque se pensaba hacer. Mentir, no mentimos.

Así pues, la lista de participantes en el concurso para dirimir al buco más tragaldabas estuvo compuesto por,

El cuarteto de Naval:

El doble de Morientes, también conocido como Toño.

La Puta de Vilna, también conocido como Inazio.

Kosovo Desmond Cavendish, también conocido como El Crío, Asier del Horno o Bertolé.

Germinator, también conocido como Ger, Guzmán o el Hombre que puso un flan en la Brasería.


Los de Nieblavilla:

Rusia, también conocido como El Frutas, V. Toré Karpets, el fichaje de Hrade Kralove o Victor Mature.

Portugal, también conocido como Malinas Kaunas, Dany Manning, Chainho, Esquerdinha, Sali...

Lemuskussen, también conocido como el Kaiser Cagón, Paco Truño...

Patxi Panizo, también conocido como... Patxi Panizo

Ugrumov, también conocido como zampolit, el mayor de los Schleck, Capitán Carroña...


Las presentaciones las hago porque luego la gente se me queja de que se pierde con los nombres.

Bien, como quiera que éramos 9 "personas" se decidió subir en 3 coches para economizar (se podría haber subido en 4, cosas peores se han visto). Ya en su día se relató, en parte, el viaje pero como estaba reciente en el tiempo, no había cojones a contar absolutamente toda esa debacle moral acontecida esos días.

Primera noche, quedamos todos en Mierdagoza, ya que el Kaiser tenía que trabajar hasta tarde. Cuando sale del curro, quedamos con los del pueblo jamás conquistado en el "Estudios". Por si alguien no ha estado en ese bar, se describe muy pronto. Nada más entrar apesta que da asco a queso. A los diez minutos el olor ya no se aprecia, porque te has zinclado una botella de vino y te han enronado literalmente en foie gras y embutido.

Pedimos una mesa. Nos dicen que esperemos. Nos sacan "algo" (es que poner algo sin más me parece obsceno, con ese "algo" en Etiopia tiran 2 meses, pero en el país entero) para ir haciendo hora. Mientras aprovechamos para sacar la fantabulosa báscula digital que nos acompañará durante el viaje y procedemos a hacer los pesajes antes de comenzar con el higadicidio injustificado (si alguien no sabe de qué va lo de la báscula, que se lea el enlace que he puesto antes porque no lo voy a explicar). Nos ponemos en la puerta y empezamos a pesarnos.

La gente miraba con una mezcla de sorpresa y duda "¿qué están haciendo?". Reconozco que hay que ser muy retorcido o muy maziello para adivinar por qué nos pesábamos.

Nos dan la mesa y viene el camarero. Qué os saco. Saca de todo, que hay hambre. El gacho saca dos o tres tablas de embutidos, vino a discreción, el queso, el paté con pan (que no pan con paté), el paté con pan y con sardinas por encima, más vino...

He visto a gente comer a mala hostia, pero comer a mala hostia para ver quien era el que más se metía dentro en plan competición... hay que ser muy hijoputa para prestarse a algo así y más teniendo en cuenta el premio, pero a todo llegaremos.

Terminamos con todo eso y el camarero, que debía de tener ganas de plegar, nos dice que si ya estamos. Pobrón.

Saca más. Pero qué saco. Nos da igual (sic). Hombre, os da igual, no, algo querreis...

Nos da igual (sic, otra vez). Saca lo que quieras, PERO QUE ENGORDE...

(en esos momentos, el camarero comienza a ser consciente de con qué clase de incivilizados se la está jugando y entonces recibe la estocada certera)

... QUE ESTAMOS HACIENDO UNA COMPETICIÓN, ah, y saca más vino!

El zagal se puso blanco, se dio media vuelta y con toda su mala folla trajo otra ración de esas de paté con pan y sardinas por encima, que es lo más aceitoso e indigesto que he comido en toda mi puta vida. Dos montañas más de embutidos... el Horror. Alguien que no haya estado en el Estudios pensará que exagero. Los que hayan estado, saben que no.

Cuando el zagal vio que aquellos bárbaros se disponían a pedir por tercera vez tuvo un atisbo de lucidez y sacó unas botellas de champán. Venga, que os invito y os saco la cuenta. Ah, pájaro, como te olías que íbamos a pedir más...

Como era la etapa prólogo no quisimos desgastarnos en demasía y con eso dimos por concluida la etapa. Pagamos y nos fuimos fuera a pesarnos otra vez. Alguien puede estar pensando que me invento todo esto. Repito, no me invento nada. Somos así de bastardos (y esperate)...

Comienzan Rusia y Portugal. Incrementos de 600, 700 gramos... Jodo. El Kaiser, Panizo, algo más comedidos. Se pesan los de Naval, me peso yo. Acontece la sinrazón. Desmond Cavendish arroja unos horripilantes 1000 gramos, yo le supero por 100 g. Toñito nos bate con un par de cojones con un incremento de 1300 gramos. 1300 gramos de una sentada.

Alguno dirá que eso son mariconadas, que con un chuletón eso se logra. A ese alguno me gustaría verlo empapuzarse hasta ganar 1300 gramos a base de cabeza de jabalí, jamón, chorizo y queso curado...

Toño es el primer líder. El resto de la noche no tiene mucha miga. La gente rueda despacio, no es cuestión de desgastarse. Sobre todo la gente mingita. Mingita mucho. Hay que estar ligero para el comienzo de la siguiente etapa...

Como nota anecdótica decir que se durmió en el piso del Kaiser y en el de la Puta de Vilna, Inazio. En el de Inazio estaban los del pueblo nunca conquistado y Portugal. En el del Kaiser el resto de gentes de Nieblavilla.

A mí me toca dormir en una habitación con Panizo. Ponemos la tele para ver los Juegos Olímpicos, a ver si hacen las series de 100 m. Pero no las hacen. Y empezamos a pasar canales y en Mierdagoza ya se sabe lo que pasa en estas circunstancias. Que todo es porno.

Y dejamos un canal y empezamos a ver la peliculeta que tenía algo de trama. Mandamos un mensaja a Rusia por si se quiere pasar. En menos de lo que cuesta llegar el sms, se oye el chirriar de una puerta y al cabrón del ruso entrando a nuestra habitación. Se presenta en calzoncillos y rascándose los cojones.

Oye, Frutas, a ver que vas a hacer. Que sólo la quiero ver. Pues resulta que ya la he visto. Que si patatín, que si patatán. Que esta actriz trabaja muy bien. Que mira como tal, como cual. Haciendo una crítica de la porno mientras se rascaba los cojones...

Bueno, al día siguiente quedamos en el Panishop del Actur. Se procede al nuevo pesaje de comienzo de etapa y acto seguido se desmantela medio Panishop para desayunar. Algunos era la tercera vez que desayunaban, como Portugal, pero ya se sabe que a este hombre el tema de la competición se la pela pero que muy mucho. Se iba a quedar sin fartallar hasta que se pesara... los cojones!

Se engancha la autopista. La Puta de Vilna conduce un coche en el que van Toño, Ger y Desmond.

En el coche del Kaiser vamos Portugal y yo (creo).

Y me parece recordar que a Panizo le tocó el premio gordo de llevar al Frutas.

En la primera área de servicio, parada a comprar cerveza. Era necesaria una buena hidratación. La guerra estaba servida y la gente ya tiraba de litrona. Y entonces acontece la idea del día. ¿¿¿Y si paramos en Logroño a comer???

Se aprueba por unanimidad. Llegamos a Logroño a eso de las 14:00. No nos fuimos de allí más tarde de las 17:00. Puedo "recordar" muchos días de Fiestas de Nieblavilla, muchos días del Pueyo, muchos San Pepes y muchas fiestas de Interpeñas en Mierdagoza, jornadas maratonianas en Güesca, fines de semana en Salou, fines de semana sin más en los que se te va la mano... días y días de zorrera, pero como lo de aquellas 3, porque lo jodido del caso es que nada más fueron 3, horas NO TUVO NOMBRE...

Llegamos al primer bar. Un camarero que nos empieza a soltar que si Freddy Mercury en realidad era de Albacete y se llamaba Alfredo Mercurio y lo echaron del pueblo por maricón, que si Michael Phelps se llama Miguel Felpas... una pregunta. ¿Estáis de despedida?

NO, SOMOS ASÍ. Y ponga dos botellas de vino...

Teniendo en cuenta que éramos 9 personas y 3 conducían y no bebían...

Siguiente bar. Antes de nada, para que la gente no pase sed. Por favor, dos botellas. Nos atiende una camarera dificil de mirar. Ger se echa el primer lamparazo por encima y los demás nos hacemos muy amigos de la moza. Además de fea, borde. Decidimos que ese no es nuestro bar. Apuramos las dos botellas y nos vamos.

Siguiente bar. Está cerrado. Pero hay una especie de ventana-mostrador. ¿Nos pueden servir?. Sí, claro ¿qué quereis?. Dos botellas de vino... y de comer lo que usted quiera. Nada de especial en ese bar salvo que era para gente diminuta. Con otro tipo de gente no pasaría nada pero teniendo en cuenta como es el doble de Morientes, a los cinco minutos les estaba señalando (pero señalando, con dos cojones) y atronando la calle al grito de "Míralos, son diminutos".

Otro bar. El nivel etílico se aprecia en que a ese bar ya llegamos con los vasos del anterior. Es entonces cuando el Kaiser nos da una de sus habituales charletas de moralina tipo "Médico de Familia" o "Doce en el Paraiso" o alguna de estas burrufallas de serie. Hágase notar que el Kaiser portaba una fantabulosa venda en la ceja después de partírsela en sanlorenzos la semana anterior yendo ziquilín perdido mientras, según él, "escalaba un rocódromo en un garito de Güesca y me caí". ¿¿¿¿¡¡¡¡¡¡!!!!!?????.

¿No creeis que os estais pasando?


Sí, tienes razón. Responde Toño, para a continuación pedir UNA botella. El muy bastardo la reparte por todas las copas, se vuelve al camarero y le dice,

Por favor, ahora me puede traer DOS botellas.

Seguimos la marcha por otro bar. El Kaiser ya nos da por imposibles. La gente comienza a mostrarse ilusionada por quedarse esa noche en Logroño. Pero a eso el Kaiser se niega "porque la pensión de Santander ya está pagada". Bueno, pues vale. Por favor, camarero, dos botellas...

Otro bar. Se nos empieza a juntar lo mejor de cada casa. Cuenta tú a las 4 de la tarde lo que puede haber en la calle del Laurel... Pasa para dentro del bar una cuarentona rubia despampanante y alguien suelta, emulando a Berbegal, "señora, si usted fuera mi madre, mi padre dormía en la escalera". La rubia no tiene valor a volverse. Su marido, que va detrás tampoco tiene valor a encararse con esos tipos que ya comienzan a llevar los ojos como conjuntivíticos, lamparones en la camiseta y las manos, sí, las manos, teñidas de vino tinto. Camarero, esto, qué le iba a decir... ah sí, dos botellas más...

Y vamos al último bar. Dos botellas más. El estado etílico es grave. Gravísimo. En estas que pasa por fuera el dueño del primer bar. Cómo sería la cosa, que mete la cabeza por la puerta y suelta,

Ostia! Los de Güesca! Cuídamelos (le dice al camarero), cuídamelos, que son muy buenos! Yo ahora marcho a comer, pero luego a las 7 abro otra vez. Veniros entonces, majos!

A mí me salen en total 15 botellas de vino (pudieron ser más) que divididas entre 6 y la eventual aparición de aquel petao que nos acompañó durante un rato dan una media de 2 botellas y media por cabeza. Pongamos que aquel tío se zumbara una él solito y la media sale a 2,3 periodo con lo que la cosa no mejora. Pongamos que fueran dos botellas por barba... cantidad suficiente para pedir posada en el pueblo y quedarse a dormir la mona.

Pero el Kaiser había tocado la corneta y tocaba retirada. Y comenzamos la vuelta a los coches. Mira que habíamos pisado bares y es justo estar en la calle y la gente se empieza a mear encima. Desmond no puede más y, en un ejercicio de pericia y habilidad de muy dificultosa realización dadas las circunstancias, se saca el cimbrel en medio de la calle. Mientras sigue caminando, y ante la horrorizada mirada de una parejeta que se encontraba sentada en un velador (que se jodan, hace falta ser cafre para llevarse a la parienta a las 5 de la tarde, en agosto, a pasar calor a un velador), el crío con una mano sujeta la última botella de vino y con la otra el vaso.

El cimbrel va a su bola regando el pavimento público.

La gente se tira al suelo de la descojonada. Otra parejeta tiene que cambiarse de acera porque se les viene encima un bigardo con el nardo fuera (lo dicho, se jodan, a pasear con la novia se va con la fresca). Portugal y yo también nos estamos pichando. Pero a pesar de que llevamos una turca importantísima no nos da como para sacarnos la chorra ahí en medio. Buscamos una bocacalle.

Ostia, Dani, ven aquí que este portal es bien espacioso...

Nos ponemos a pichar ahí, con los consiguientes bramidos de Portugal, que si esto de pichar en tierra es lo mejor que hay, que si como pichando en tierra no se picha en ningún lado... cuando de repente el portugués espeta,

Mira, nos están grabando...

¿Cómo que nos están grabando? ¿Quién nos está grabando? Y sí, sí, nos estaban grabando porque en una de las esquinetas de la puerta había una cámara de seguridad. ¿Una cámara de seguridad? ¿Pero dónde cojones estamos pichando, copón?

Miramos a lo que viene a ser el vano del portal y ahí en letras bien grandes y bien hermosas ponía y cito textualmente,

PARLAMENTO DE LA RIOJA

Jopamos de ahí, y nos unimos al grupo. Llegamos a los coches y se reparten las camisetas oficiales del viaje y el maillot de líder.

Las camisetas oficiales consistían en una camiseta negra serigrafiadas con cada uno de los personajes principales de "Loca Academía de Policía". A saber, el Gritetes, el Enaner, Hightower, la Enaneta, la Tetuda, el Oficial Borde, Mahoney, el Negro de los Ruidetes, Tackelberry...

La camiseta de líder era amarilla con la estampa del Comandante Lassard. Hay una foto sacada en ese aparcamiento con todos y cada uno de nosotros con esas camisetas que no la colgaré por dos motivos.

Uno y más importante. No la tengo.

Dos (y que cojones, también muy importante). Es obscena. Es obscena incluso para esta blog. 9 tíos con camisetas ridículas entre los cuales hay 6 que llevan una zorrera espantosa, con los ojos cruzaos, sudando, los labios morados de beber vino, las manos mostosas, lamparazos en los pantalones (a saber si de aceite o de orín o de vino, o las tres cosas), con vasos en la mano... ¡y tenedores! Es una foto dura, muy dura.

Toño fue investido con el maillot de líder y, en teoría, si alguien se lo arrebataba se lo tenía que poner al día siguiente (sin lavar, claro está). El liderato, para qué nos vamos a engañar era una putada...

Montamos en los coches. Rusia se va con Panizo. Y el Kaiser se tiene que llevar a Ger porque el resto nos instalamos en el coche de la Puta de Vilna preparados para un viaje que fue apocalíptico. Panizo le tiene que advertir al Frutas que hasta que no se acabe el helado no se sube al coche (porque ya se sabe que al Frutas le gustan mucho los helados). Imaginaos al ruso después de haberse zinclado un par de botellas de vino, con las manos mostosas, esos unglots llenos de mierda, con una mezclilla de helado, sepia, vino... Al final se limpia las manos y Panizo le deja pasar para dentro. Rusia le cuenta una película durante el viaje que para qué. Que si yo tengo carné de conducir, que si yo le cojo el coche a mi hermano cuando quiero... Tiene el DNI caducado de hace cinco años como para tener carné de conducir!

Al cabo de un par de meses, Panizo iba un día con el coche y empezó a oir un "clonc-clonc". Y al día siguiente lo mismo. Le dio por mirar debajo del asiento y ahí encontró un vaso de vino de los de Logroño que el puto ruso dejó ese día ahí abandonado...

Cogemos la autopista. En el coche de Inazio comienza un festival de fragancias insoportable. Una cosa horrible. Para habernos quedado ahí. Ni con las cuatro ventanillas bajadas se mitigaba ese Horror. A Toño le da por sacar la cabeza por su lado a gritar "Hijosdeputaaaa" cada vez que pasaba un coche francés.


(Ejemplo ilustrativo)


Luego era con los coches franceses, catalanes, de Mierdagoza, vascos, algún que otro madrileño, algún italiano... en definitiva, todo lo que no fuera de Güesca. Los coches nos adelantaban con miedo, vaya...

Paramos en un área de servicio que aun hoy mismo no sé muy bien dónde estaba. A Desmond le da por coger las zapatillas de Portugal (porque Portugal cuando viaja en coche va descalzo, es un sibarita de cojones...) y esconderlas en el maletero.

Yo me voy a mear contra la calzada para ver si se me lleva algún vehiculo longo y acabo con ese sindiosismo y luego me tiro en el cesped porque estoy esguazao. El resto van a la tienda. Repito, 8 (bueno, 7) tíos con camisetas de Tackelberry, Mahoney, Lassard... El dependiente no sólo no sale despavorido sino que comienza una conversación con Toño acerca de las ocupantes de uno de los coches que está repostando.
Y en estas que entra en la tienda el 8º pasajero, Portugal, descalzo y diciendo a voz en grito

¿DÓNDE ESTAN MIS ZAPATILLAS? ¿HE DICHO QUE DÓNDE ESTÁN MIS ZAPATILLAS?

La gente mira incrédula como un tío que lleva una camiseta con el negro de los ruidetes de Loca Academia, entra descalzo en la tienda, zorro perdido reclamando unas zapatillas. Muy berlanguiano...

Seguimos el viaje, más horror, más gritos. Llegamos a Santander. Y llegamos con resaca. Aparcamos en un parking subterráneo. Al salir al exterior lo primero que vemos es la estatua de Paquito "Patascortas" el Hidráulico. Con resaca (nosotros, no él que desde el 75 ya no tiene). Lo primero que pienso es qué cojones estoy haciendo allí.

Llegamos a la pensión. Sin tocar las maletas el suelo ya nos han cobrado por adelantado. Gente normal se hubiese duchado y cambiado. Nostros nos quitamos un poco los restos de vino y nos fuimos a cenar (recordemos que continuaba la etapa)

Nos vamos a echar unas tapas, con vino. Comienza la segunda zorrera del día. Bueno, pues no está tan mal esto de Santander, pero estas tapas un poco escasas. La gente se nos mira, "ahí van los de la Despedida". ¿Despedida? ¿qué despedida? si somos así...

Bueno, con esto de las tapas no nos llenamos, ¿dónde vamos?. Por aclamación popular. A un Chino.

Qué quereis. El Kaiser tiembla, hombre, podríamos pedir un menú para 5 ó 6 y vamos que ardemos. Los cojones. Somos 9, pues saca un menú de 9... ah, y saca vino.

Todos sabemos como son esos menús en los restaurantes chinos. El vino, que quereis que os diga... era malo con avaricia. Motivo por el cual la segunda zorrera del día tocó a fin y empezó la segunda resaca del día. Pero la comida... había mucha y lo gordo es que no sobró nada. Definitivamente tenemos un problema (grave) con el tema del farte. No es normal. Quiero decir que estas panzadas que nos pegamos así porque sí no son normales. Supongo que viene de algún tipo de trauma infantil derivado de haber escuchado toda nuestra puñetera vida a nuestras madres repitiendo noche tras noche "ya está??? no quieres más, jomío??? ya has cenado??? no me comes nada, que poco come este crío..." Aquellos chinos alucinaban, como se nota que no son de Güesca...

Salimos del restaurante y claro, había que bajar semejante panzada de comer. Comienza la tercera zorrera del día. Destino, un bar tipo el Edel de años ha, atestado de criallería. Imaginad a Toño, rondando la cuarentena de años, con sus dimensiones 2x2 de humanidad, de amarillo metido ahí enmedio. No tiene precio...

Y llega el momento en el que la etapa se puede decidir. Desmond, transmutado en Eduardo Chozas y yo, transmutado en Claudio Chiapucci decidimos escaparnos del pelotón a falta de 200 kilómetros para la meta.

Repasamos la lista de "cócteles" selectos del bar. Litro de cerveza marca la Pava, litro de calimocho con vino Elegido, litro de cubata McKennon, y... platos combinados!!!

Camarero!!!, dos litros de calimocho y dos platos combinados. Espera que voy a ver si sigue abierta la cocina. Emoción, intriga, dolor de barriga... Que no, que está cerrada. Que no hay platos combinados.

Es este un hecho que debe ser agradecido (y mucho) ahora ya que si en ese momento nos hubiésemos enjaretado un plato combinado recien salidos del Chino, probablemente hubiéramos reventado como el Señor Creosota en "El sentido de la Vida". Pero entonces no éramos conscientes de ello, así que tras repostar otro litro para el camino, salimos fuera a buscar algún garito de bocadillos.
Y lo encontramos. En la esquina que vino a denominarse "la esquina del Maná". En la esquina del Maná uno se sentaba con su bebida y su comida y se dedicaba a ver pasar a las mocetas que ya por aquel entonces llevaban esos pantaloncetes cortos blancos pretos que por estas tierras llegaron como uno o dos años más tarde (a lo mejor todavía no ha llegado esa moda, ya se sabe que en estas tierras el chandal de táctel y la camisa de franela hizo mucho daño). Y ahí echábamos el rato por dos motivos.

Uno. Había que repostar adecuadamente. Un buen avituallamiento es esencial para acabar la etapa correctamente. Y las vistas eran cojonudas.

Dos. Al Kaiser, que se ganó el cielo ese día, le jodía mogollón cada vez que alguno decía eso de "tengo hambre" en medio de algún pub y el resto le seguíamos para comer napolitanas o bocadillos a las 3 de la mañana. Entonces sí que ya era comer por comer y por joder... Y si no, atentos a la escena protagonizada por Desmond en el garito de las napolitanas de la esquina del Maná...

Entramos el Crío y yo. Supongo que Portugal también entraría a fartar, pero ya se sabe que a él el tema de espactáculos y tal se la pimpla muy mucho. Él fartalla y punto.

Qué quereis. Yo un frankfurt. Y Desmond suelta...

YO LO MISMO, PERO CON MUCHA JARCIA

El dependiente, que era como Jose Calderón el del Baloncesto le pregunta. A qué se refiere (nos trataba de usted, trataba de usted a unos gachos con la camiseta del Gritetes y Mahoney, hace falta tenerlos cuadraos), a qué se refiere con "mucha jarcia".

Y Desmond, recorriendo tooooodo el mostrador en el que estaba colocado el queso, la mostaza, el ketchup, la zanahoria rallada, el tomate, el pepino..., le dice,

A TODO ESO

Y el zagal, muy obediente, le jode un frankfurt con tooooda esa jarcia. Cuánto es.

Usted (me dice a mí) 3 euros, su amigo, 4 euros por los complementos. Se me olvidaba comentar que el frankfurt iba acompañado de su correspondiente napolitana de chocolate, para el postre...

De acuerdo. Acto seguido uno de los dos salía a la calle y hacía entrar al Kaiser a soltar la gallina pues el bote (como siempre) lo llevaba él. Y esa escena se repitío una, y otra y otra vez...

Decidimos ir a algún bar con glamour. Ya está bien, ya no tenemos más hambre, vamos a alguna discoteca. Y nos recomiendan acudir al Buenas Noches Santander. Enganchamos un taxi y nos deja al lado. Este garito se encuentra en la playa justo, así es que como buenos garrulos nos dimos un chapuzón a eso de las 4 de la mañana. Para rematar la faena y entra bien puercos y chupidos al garito más "cool" de toda Fachander.

Entramos. Analizad el sentido de esta mera palabra. ENTRAMOS. Nos dejaron entrar, lo cual ya me parece un acto de heroicidad impresionante. Recuerdo la estampa. Camisetas negras con fotos de "Loca Academia" (el onso de 2x2 iba de amarillo), pantalones cortos y zapatillas. Sin afeitar y con lamparazos varios y seguramente oliendo a choto (estaba el cabrón del ruso, así es que SEGURO que oliendo a choto)

Y comienza el festival del cabrón del ruso. Los bailes a lo Rick Astley. Las miradas de doblar cucharas a las mozas del lugar. En uno de los garitos más pijos en los que he estado en mi puñetera vida, nos presentamos con uno de los aspectos más deleznables que hemos tenido y espero no volvamos a tener jamás. Los flaiñicris del lugar directamente nos ignoraban cosa que no les reprocho lo más mínimo. Las mozas, esa mezcla de pijerío de los Madriles y autóctonas del lugar, se nos miraban de una forma bien curiosa.

Primero les debíamos de hacer gracia. No sé porque pero los maziellos les hacemos gracia a las mozas de ciudad, pero cuando empezaban a bajar la mirada, llegado el punto en el que veían, bien un Tackelberry, un Hightower o un Gritetes ponían una cara de ESPANTO y HORROR como pocas veces he visto. Ostia que hartón de reir. Si estuvimos dos horas, las dos horas fueron iguales, mientras el ruso danzaba por el lugar.


Allá las 6 de la mañana a alguien se le hizo la luz y decidimos irnos a dormir porque realmente ya no había nada más que hacer. Supongo que alguno pediría pasar por algún garito a almorzar pero no se le hizo ni puñetero caso. El ganador de la etapa se decidiría en el pesaje oficial de la mañana siguiente, a las 12:00. De lo que ocurrió entonces se hablará en la segunda parte de este simpar y pantagruélico viaje.